El Ministerio de Salud, con aval presidencial, definió que se tomará un nuevo examen de residencias médicas debido a “resultados sospechosos”. La decisión alcanza a 268 aspirantes que obtuvieron más de 86 puntos, incluyendo egresados de universidades nacionales y extranjeras.
Manuel Adorni, vocero presidencial, explicó que la medida busca “preservar el mérito y la transparencia” en el acceso a cargos clave dentro del sistema sanitario. También se mencionó la posible filtración previa del contenido de la prueba.
La reacción no se hizo esperar: médicos afectados se manifestaron en la Facultad de Medicina de la UBA, denunciando falta de evidencias y un trato arbitrario por parte de las autoridades. “Nos exponen al desgaste sin pruebas concretas”, señaló una de las residentes.
El nuevo cronograma del examen aún no fue definido, pero el Gobierno aseguró que busca respetar los tiempos para la incorporación de residentes en septiembre. La medida impacta especialmente en áreas sensibles como pediatría, clínica médica y cirugía.
El episodio pone en discusión el sistema de selección de profesionales en el área de salud y abre un debate más amplio sobre la equidad y los controles en los concursos públicos.