Por primera vez en más de medio siglo, la Televisión Pública no transmitirá el Mundial de Fútbol. El Gobierno de Javier Milei confirmó que no comprará los derechos para la Copa del Mundo 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. La decisión, justificada por motivos presupuestarios, rompe una tradición iniciada en Alemania 1974, cuando el canal estatal comenzó a emitir los partidos del torneo más importante del planeta.
Desde Casa Rosada explicaron que “no vamos a gastar siete millones de dólares en fútbol”, en referencia al costo de los derechos de transmisión. En la edición de Qatar 2022, la TV Pública había invertido más de 10 millones de dólares, recuperando la suma con ingresos publicitarios por unos 12 millones. Sin embargo, un 20% de ese financiamiento provino de provincias y organismos públicos, lo que generó críticas internas. Esta vez, el Ejecutivo optó por no repetir la fórmula.
La decisión deja el negocio en manos de Telefé y Torneos, empresas que ya habían adquirido los derechos de partidos de Eliminatorias y Copa América. En septiembre de 2024, la TV Pública no pudo emitir el encuentro entre Argentina y Chile por no llegar a un acuerdo con estas compañías. Ahora, el Mundial 2026 será completamente privado, lo que plantea interrogantes sobre el acceso gratuito a los partidos de la Selección.
Desde el Gobierno insisten en que se trata de una medida administrativa y no política, alineada con el plan de recortes en medios públicos. La emisora estatal podría ser objeto de una auditoría en los próximos meses, y se evalúa una reestructuración profunda. Carlos Curci, interventor designado por Milei, estaría a cargo de redefinir el rol de la TV Pública en el nuevo esquema comunicacional.
La ausencia del canal estatal en el Mundial genera malestar entre sectores que defienden el acceso universal al deporte. Para muchos argentinos, ver a la Selección por televisión abierta es un derecho cultural. Aunque el Ejecutivo mantiene plazo hasta diciembre para revertir la decisión, todo indica que el fútbol mundialista será, por primera vez desde 1970, un espectáculo exclusivo para quienes puedan pagar.