El vestuario de Villa Domínico fue el escenario elegido por el plantel profesional de Independiente para romper el silencio y fijar postura tras el fallo de la Conmebol que lo dejó fuera de la Copa Sudamericana y clasificó a Universidad de Chile. Con Rodrigo Rey, Iván Marcone y Federico Mancuello como voceros, los futbolistas leyeron un mensaje en el que expresaron “dolor e injusticia” por no haber podido definir la serie en el campo de juego y por ver cómo “la violencia de un grupo de hinchas visitantes” terminó premiando al rival.
En el comunicado, los jugadores relataron que durante el partido insistieron “durante largo rato” a las autoridades para que suspendieran el encuentro y tomaran medidas, ante el descontrol en las tribunas. “No tuvimos respuesta ni hubo accionar hacia ese pedido. Solo se extendió todo en el tiempo, lo que terminó acrecentando más el grado de violencia, desesperación e inseguridad”, señalaron.
Uno de los pasajes más duros estuvo a cargo de Mancuello, quien advirtió: “Beneficiar solo a una de las partes deja un mensaje peligroso debido a la magnitud de la violencia en los hechos”. Los futbolistas plantearon que la resolución más justa hubiera sido aplicar el mismo castigo a ambos equipos o disputar los 45 minutos restantes. “Acá perdió el fútbol”, remarcaron.
El mensaje incluyó un pedido de solidaridad a otros clubes y jugadores argentinos, para que respalden el reclamo y eviten que este antecedente se repita. “Este precedente, y ojalá nos equivoquemos, nos guía hacia un lugar oscuro de cara al futuro de una competición limpia”, advirtieron. Finalmente, enviaron un mensaje de unidad a los hinchas: “Cuando estamos unidos, somos más fuertes. Este club es nuestra casa y la tenemos que cuidar entre todos”.