La provincia de Buenos Aires oficializó que, a partir de octubre, las billeteras digitales como Mercado Pago, Personal Pay y otras comenzarán a actuar como agentes de retención del impuesto sobre los Ingresos Brutos. La medida, que se implementará a través del sistema SIRCUPA, busca equiparar el tratamiento fiscal de estas plataformas con el de las cuentas bancarias tradicionales.
El nuevo régimen alcanza a monotributistas, comerciantes y profesionales inscriptos en Ingresos Brutos, quienes verán descontado un porcentaje de sus acreditaciones según la actividad declarada. Sin embargo, la normativa también establece un conjunto de operaciones excluidas que no estarán sujetas a retención, con el objetivo de proteger ingresos no gravables o ya regulados por otros regímenes.
Entre las exclusiones más relevantes figuran los sueldos, jubilaciones, pensiones, planes sociales, préstamos personales otorgados por entidades financieras, intereses devengados sobre el saldo de la cuenta, operaciones de exportación y vencimientos de plazos fijos constituidos con fondos propios. También quedan fuera los contraasientos por error y las transferencias entre cuentas del mismo titular.
Desde la Agencia de Recaudación bonaerense (ARBA) aclararon que “no se trata de un impuesto nuevo”, sino de una armonización con el esquema que ya aplican otras provincias. El objetivo es evitar que las billeteras digitales funcionen como vía de evasión o elusión fiscal, sin afectar a los usuarios que utilizan estas plataformas para operaciones personales o ingresos no alcanzados por el tributo.
Con esta decisión, Buenos Aires se suma a un sistema que ya rige en más de 20 jurisdicciones del país. Para los contribuyentes alcanzados, será clave revisar el padrón de la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral (COMARB), donde se asigna la alícuota correspondiente. Y para quienes no tributan Ingresos Brutos, la tranquilidad es que sus cobros seguirán libres de retenciones.