El sueño de Racing en la Copa Libertadores llegó a su fin en semifinales frente a Flamengo, en un partido que dejó sensaciones encontradas. Durante la primera hora de juego, el equipo brasileño fue claramente superior, dominando la posesión con un fútbol vistoso y generando las principales situaciones de peligro. Racing apenas logró algunas aproximaciones aisladas, sin demasiado peso ofensivo.
El encuentro cambió a los 60 minutos, cuando una roja dudosa a Plata, futbolista de Flamengo, dejó a los cariocas con un hombre menos. Desde ese instante, Racing tiró toda la carne al asador: llenó el área de centros, adelantó líneas y buscó por todos los medios el gol que lo acercara a la final.
Sin embargo, se encontró con un Agustín Rossi en estado de gracia, que respondió con seguridad en cada intervención y se erigió como la gran figura de la noche. El arquero, con pasado en Boca, se mostró sólido bajo los tres palos y volvió a levantar la discusión sobre su merecida convocatoria a la Selección Argentina.
El partido dejó en evidencia un marcado contraste de estilos: Flamengo impuso su jerarquía durante la primera hora con un fútbol de posesión, circulación rápida y ataques profundos que mostraron la diferencia de calidad individual. Racing, en cambio, apostó a la intensidad y al empuje, y tras la expulsión de Plata volcó el juego en base a centros y presión alta, buscando quebrar a un rival que se replegó y resistió con la solidez de Rossi bajo los tres palos.
Para Racing, la derrota significa el final de una ilusión que parecía posible como nunca en las últimas décadas. El equipo de Avellaneda tuvo quizá la mejor oportunidad desde 1966 para volver a disputar una final de Copa Libertadores, pero se quedó en la puerta. La frustración es grande, aunque el recorrido deja la certeza de que el club estuvo más cerca que nunca de volver a codearse con la gloria continental.
Clasificación a la próxima Copa
La eliminación no solo significa el final de un sueño histórico, sino que también complica el futuro inmediato: Racing quedó condicionado en la tabla anual y, salvo que logre consagrarse en el torneo argentino, tendrá muy difícil asegurar su lugar en la próxima Copa Libertadores.