La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) enfrenta un nuevo escándalo financiero. Según una investigación publicada por La Nación y replicada por distintos medios, al menos USD 42 millones fueron transferidos desde cuentas vinculadas a la entidad hacia sociedades radicadas en Florida que no registran empleados ni actividad comercial declarada.
Los documentos revelan que las compañías beneficiarias operaban desde direcciones virtuales en Miami, con titulares desconocidos y antecedentes de insolvencia. Este entramado de relaciones opacas dificulta determinar el verdadero destino de los activos y abre interrogantes sobre la transparencia en la administración de los recursos del fútbol argentino.
Las transferencias forman parte de un circuito más amplio: en apenas cuatro años, se habrían canalizado más de USD 260 millones a través de cuentas bancarias en el exterior, sin trazabilidad clara ni identificación precisa de los beneficiarios finales. La falta de controles internos y externos agrava las sospechas sobre posibles maniobras de lavado de dinero.
La Justicia de Estados Unidos ya puso la lupa sobre estas operaciones. Los movimientos financieros fueron considerados sospechosos y se investiga si las sociedades fantasma funcionaban como vehículos para desviar ingresos provenientes de derechos comerciales, patrocinios y acuerdos internacionales administrados por la AFA.
En Argentina, el escándalo golpea directamente a la conducción de Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, quien deberá dar explicaciones sobre el manejo de fondos y la falta de transparencia en las operaciones. La denuncia se suma a una larga lista de cuestionamientos sobre la gestión económica de la entidad madre del fútbol nacional.
El caso expone nuevamente la fragilidad institucional del fútbol argentino y la necesidad de mecanismos de control más estrictos. Mientras tanto, la investigación avanza en dos frentes: la Justicia norteamericana analiza el circuito financiero en Miami y los organismos locales evalúan responsabilidades políticas y administrativas en la conducción de la AFA.