El lunes por la tarde, una ola de más de cinco metros irrumpió de manera repentina en distintas playas de la Costa Atlántica bonaerense, generando caos y pánico entre los turistas. El episodio, calificado preliminarmente como un meteotsunami, se cobró la vida de un hombre en Santa Clara del Mar y dejó al menos 35 personas heridas, además de otro hombre que sufrió un infarto tras ser arrastrado por el agua y permanece internado.
La víctima fatal fue arrastrada por la fuerza del mar y golpeó contra las rocas, pese a los intentos de reanimación de los guardavidas. Testigos relataron que el mar se retiró de manera abrupta y regresó con violencia, arrastrando pertenencias personales como bolsos, sombrillas y reposeras. El hecho fue descrito por quienes estaban en la playa como un “desastre” inesperado.
Defensa Civil de la provincia de Buenos Aires confirmó la magnitud del evento y desplegó un operativo de emergencia junto a guardavidas, personal de salud y fuerzas de seguridad. Las playas fueron evacuadas de inmediato para evitar nuevas víctimas, mientras especialistas analizan las causas del fenómeno, que podría estar vinculado a un meteotsunami, un tipo de ola generada por cambios bruscos en la presión atmosférica.
El impacto se sintió con mayor fuerza en Santa Clara del Mar y Mar Chiquita, aunque también alcanzó sectores de Mar del Plata. En esta última ciudad, la oleada fue menos intensa, pero igualmente provocó rescates y lesiones entre los bañistas. Dos de los heridos permanecen en estado grave, según informaron las autoridades sanitarias.
El episodio dejó en evidencia la vulnerabilidad de las zonas costeras ante fenómenos meteorológicos extremos y la necesidad de reforzar los sistemas de alerta temprana. Mientras tanto, las autoridades provinciales pidieron precaución a los turistas y residentes, y recordaron la importancia de seguir las indicaciones de los guardavidas y organismos de seguridad en situaciones de emergencia.