San Lorenzo de Almagro inició su viaje a Uruguay para disputar la Serie Río de la Plata, pero lo hizo con una baja sensible: Elías Báez no integró la nómina de convocados. El defensor permanecerá en Buenos Aires, en una decisión directamente vinculada con la avanzada negociación para concretar su transferencia al Atlanta United de la Major League Soccer (MLS).
El joven lateral izquierdo, surgido de las divisiones inferiores del club, se consolidó como titular en el ciclo de Damián Ayude y se transformó en una pieza clave del equipo. Su salida, aunque representa una pérdida deportiva, aparece como una oportunidad económica para la institución, que atraviesa un delicado momento financiero.
Según trascendió, la operación se cerraría en torno a los 3 millones de dólares, cifra que permitiría a San Lorenzo afrontar las 14 inhibiciones que mantiene en FIFA y que condicionan su actividad en el mercado de pases. La Comisión Directiva, encabezada por el presidente interino Sergio Costantino, ya realizó una contraoferta y espera la respuesta definitiva del club norteamericano.
La decisión de no incluir a Báez en el viaje responde a la intención de evitar riesgos físicos en un jugador que está a punto de ser transferido. En el club consideran que la venta es inminente y prefirieron resguardar al futbolista mientras se terminan de ajustar los detalles contractuales.
En paralelo, San Lorenzo analiza alternativas para reforzar el puesto. Uno de los nombres que surgió es el del colombiano Frank Fabra, recientemente desvinculado de Boca Juniors tras nueve años en el club. Su llegada podría cubrir la vacante que dejará Báez en el lateral izquierdo.
La venta de Elías Báez marcaría la primera operación de salida en este mercado para San Lorenzo y, al mismo tiempo, un alivio económico en medio de un escenario complejo. El desenlace de la negociación será clave no solo para el futuro del jugador, sino también para el equilibrio financiero de la institución azulgrana.