Tras algunos días de alivio térmico, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se prepara para enfrentar nuevamente temperaturas extremas. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que, a partir del martes, las máximas comenzarán a escalar y se ubicarán por encima de los 30 grados, con picos que podrían superar los 32°C hacia el jueves.
La transición de vientos desde el este hacia el norte será clave en este repunte térmico. El ingreso de aire cálido y seco desde latitudes inferiores favorecerá un escenario de estabilidad atmosférica, con cielos despejados y noches cada vez más cálidas. Este patrón, según los especialistas, acerca a la región a condiciones que rozan la definición de ola de calor.
El SMN advirtió que las jornadas consecutivas de calor intenso podrían impactar en la salud de la población, especialmente en adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas. Por ello, se recomienda mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol en horas centrales y reducir la actividad física intensa durante la tarde.
En paralelo, el organismo meteorológico señaló que el fenómeno no se limitará a la Ciudad de Buenos Aires. Gran parte de la provincia y zonas del centro del país experimentarán un aumento similar en las temperaturas, mientras que el norte argentino se encuentra bajo alerta por tormentas, lo que evidencia la diversidad climática que atraviesa el territorio.
El calor extremo también tendrá impacto en el consumo energético. Se espera un incremento en la demanda de electricidad por el uso de ventiladores y aires acondicionados, lo que podría tensionar el sistema en horarios pico. Las distribuidoras ya anticipan medidas de prevención para evitar cortes, aunque se recomienda un uso responsable de los equipos.
De cara al fin de semana, los pronósticos indican que las altas temperaturas se mantendrán, consolidando un tramo de verano intenso en el AMBA. La combinación de calor sostenido y ausencia de lluvias refuerza la necesidad de precauciones y cuidados, en un escenario que vuelve a poner al clima como protagonista de la agenda cotidiana.