La NASA confirmó que la nave Orion de Artemis II entrará en la órbita lunar y, al transitar por la cara oculta, la tripulación quedará sin comunicaciones durante unos 50 minutos. Este “apagón” está previsto y será uno de los tramos más delicados de la misión, que busca ensayar el regreso humano a la superficie lunar.
El cruce recuerda al histórico Apolo 8 de 1968, cuando los astronautas también quedaron incomunicados al rodear la Luna. En esta ocasión, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen revivirán esa experiencia con sistemas modernos y objetivos científicos más ambiciosos.
Durante la desconexión, los astronautas aprovecharán para tomar fotografías y recopilar datos de regiones nunca vistas en detalle, incluyendo cráteres y formaciones geológicas que podrían aportar información clave sobre la historia lunar. Estas imágenes serán enviadas a la Tierra una vez recuperada la señal.
La misión alcanzará además una distancia máxima de más de 10.000 kilómetros más allá de la Luna, lo que marcará un récord para una nave tripulada en órbita lunar. Este vuelo es considerado un ensayo general para Artemis III, que prevé llevar astronautas a la superficie en 2028.
El éxito de Artemis II es clave para el futuro del programa espacial estadounidense. La desconexión de hoy será un recordatorio de los desafíos que aún existen en la exploración espacial y de la valentía de quienes se aventuran a superar los límites conocidos.