El Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Dolores recibió un pedido formal de la defensa de Lucas Pertossi, uno de los ocho jóvenes condenados por el asesinato de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell. El planteo busca que se le otorgue la excarcelación o, en su defecto, que se reemplace la prisión preventiva por medidas alternativas como la detención domiciliaria o el monitoreo electrónico.
Los abogados sostienen que Pertossi lleva más de seis años detenido y que la prisión preventiva superó el “plazo razonable” establecido por la jurisprudencia. En ese sentido, remarcaron que la medida cautelar “ya no cumple su función” porque el juicio oral se realizó, la prueba fue producida y no existen riesgos de fuga ni de entorpecimiento del proceso.
Pertossi fue condenado como partícipe secundario en el homicidio y recibió una pena de 15 años de prisión, a diferencia de otros acusados que recibieron perpetua. Sin embargo, la sentencia aún no está firme: resta la resolución de recursos presentados ante instancias superiores, incluida la Corte Suprema.
La defensa insiste en que mantenerlo en prisión preventiva equivale a una “pena anticipada” y vulnera garantías constitucionales. “La medida perdió sentido cautelar y se transformó en un castigo sin condena firme”, señalaron en el escrito presentado.
Por su parte, los abogados de la familia Báez Sosa rechazaron el planteo y advirtieron que liberar a Pertossi sería un retroceso en la búsqueda de justicia. “La prisión preventiva sigue siendo válida hasta que la condena quede firme”, remarcaron, y pidieron que se mantenga la medida.
El Tribunal deberá resolver en las próximas semanas si concede la morigeración de la detención o mantiene la prisión preventiva. La decisión podría sentar un precedente en torno a la duración de las medidas cautelares en casos de alta repercusión pública, reavivando el debate sobre los límites de la prisión preventiva en Argentina.