20 de Abril de 2026
Deporte / 20-04-2026

Leandro Paredes, el dueño del Superclásico: Boca venció 1-0 a River en el Monumental y es más líder que nunca





Con un gol de penal de su capitán en el segundo tiempo, el Xeneize se plantó en Núñez y le quitó el invicto al equipo de Eduardo Coudet. El final estuvo cargado de polémica por un reclamo del Millonario.

Boca Juniors volvió a demostrar que el Estadio Monumental no le pesa. En una tarde de alta tensión y con un marco imponente, el equipo dirigido por Claudio Úbeda dio un golpe de autoridad al vencer a River Plate por 1 a 0. El triunfo no solo le permite quedarse con el orgullo del Superclásico, sino que lo ratifica en lo más alto de la Zona A del Torneo Apertura 2026, quebrando una racha positiva que traía el local desde la llegada de su nuevo entrenador.

El encuentro comenzó con la intensidad característica de estos cruces. River intentó imponer condiciones desde la presión alta, buscando asfixiar a un Boca que apostaba al orden táctico y a la jerarquía de sus individualidades. Durante la primera media hora, el local merodeó el área de Leando Brey, pero careció de profundidad para lastimar. La paridad parecía inamovible hasta que la jerarquía de los nombres propios empezó a inclinar la balanza.

La apertura del marcador llegó a los 15 minutos del segundo tiempo. Tras una jugada colectiva que derivó en una infracción dentro del área, el árbitro Darío Herrera no dudó en señalar el punto del penal. Leandro Paredes, con la cinta de capitán en el brazo y la frialdad que lo caracteriza, se hizo cargo de la ejecución. Con un remate potente y preciso al ángulo izquierdo, dejó sin opciones al arquero Beltrán y desató el festejo contenido del banco xeneize.

A partir del gol, el partido entró en una fase de puro nerviosismo. River, herido, volcó sus naves al ataque y convirtió a Rossi en una de las grandes figuras de la tarde. El arquero de Boca respondió con solvencia ante un remate a quemarropa de Merentiel y un cabezazo de Martínez Quarta que buscaba el empate. La solidez defensiva, apuntalada por una línea de fondo que no dejó fisuras, fue el sostén necesario para aguantar los embates de un Millonario que se fue desdibujando con el correr de los minutos.

El tramo final estuvo marcado por la controversia. Todo River reclamó un penal por un desplazamiento de Lautaro Blanco sobre Martínez Quarta en el cierre del partido. Sin embargo, tras unos segundos de incertidumbre, el VAR liderado por Héctor Paletta decidió no llamar a Herrera para revisar la acción, lo que generó la bronca generalizada en las tribunas y los reclamos airados del banco local.

Con el pitazo final, Boca celebró un triunfo que vale mucho más que tres puntos. El equipo de Úbeda mostró personalidad para jugar en territorio hostil y efectividad para golpear en el momento justo. Por su parte, el River de Coudet mastica bronca por la pérdida del invicto y las polémicas arbitrales, pero sabe que aún queda camino por recorrer en un torneo que lo tiene como protagonista. La noche de Núñez terminó pintada de azul y oro.


Diseño: Eplaxo