Ariel García Furfaro, señalado como el principal responsable en la causa por el suministro de fentanilo adulterado, declaró durante seis horas ante el juez federal Ernesto Kreplak. En su exposición, negó haber tenido participación en la maniobra y buscó instalar la idea de que terceros podrían estar detrás de la cadena de distribución que derivó en la muerte de más de un centenar de pacientes.
La estrategia de la defensa apunta a poner en duda la solidez de la investigación judicial. Según Furfaro, las pruebas que lo vinculan con la operatoria son “circunstanciales” y no alcanzan para sostener una acusación firme. Sin embargo, el magistrado Kreplak considera que existen elementos suficientes que lo comprometen, entre ellos registros de compras, comunicaciones internas y testimonios de empleados del laboratorio HLB Pharma.
El caso se centra en la presunta responsabilidad de HLB Pharma en la producción y distribución de anestésicos que habrían provocado la muerte de 114 pacientes. La investigación sostiene que García Furfaro, como directivo, tenía conocimiento de las irregularidades y permitió que los lotes defectuosos llegaran a hospitales y clínicas.
En su declaración, el acusado también propuso que el laboratorio sea vendido y que los fondos obtenidos se destinen a indemnizar a las víctimas y sus familias. La iniciativa busca mostrar una actitud “reparadora”, aunque desde la querella consideran que se trata de una maniobra para desviar la atención sobre su responsabilidad penal.
La indagatoria continuará el miércoles, cuando se espera que García Furfaro amplíe su declaración y responda preguntas pendientes. El juez Kreplak, por su parte, evalúa nuevas medidas de prueba y no descarta avanzar hacia un procesamiento en las próximas semanas.
El caso del “fentanilo mortal” se convirtió en uno de los expedientes más sensibles de la justicia federal, no solo por la magnitud de las víctimas sino también por el impacto en el sistema de salud y la confianza pública en los controles de medicamentos. La definición sobre la responsabilidad de García Furfaro será clave para determinar el futuro del proceso y las eventuales reparaciones.