El transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires tendrá un nuevo ajuste desde el 1° de mayo. El incremento, que responde al esquema de actualización mensual vinculado a la inflación más un adicional del 2%, afectará a colectivos, subtes y peajes, con un impacto directo en millones de usuarios.
En la Ciudad de Buenos Aires, el boleto mínimo de colectivo para recorridos de hasta tres kilómetros pasará de $715,24 a $753,74. Los tramos intermedios también subirán: entre 3 y 6 km costará $837,52; entre 6 y 12 km, $902,04; y los viajes más largos alcanzarán los $966,61. El aumento se aplicará únicamente a quienes tengan la tarjeta SUBE registrada.
En la Provincia de Buenos Aires, el ajuste comenzará a regir el 4 de mayo, tras una instancia de consulta pública. Allí, el boleto mínimo se elevará a $918,35 y los recorridos más extensos superarán los $1000, afectando a las líneas provinciales numeradas a partir del 200.
El subte también tendrá un incremento del 5,4%. Desde mayo, el pasaje costará $1490 para quienes tengan la SUBE nominalizada, mientras que los usuarios sin registro deberán pagar $2369,10 por viaje, lo que marca una diferencia significativa en el bolsillo.
Los peajes en las autopistas porteñas se ajustarán bajo el mismo criterio. En la Autopista 25 de Mayo y Perito Moreno, las motos abonarán $1799,66 en horario normal y $2879,82 en hora pico. Los autos pagarán $4319,63 en horario común y hasta $6121,62 en las horas de mayor circulación. En la Autopista Illia, los valores serán menores: $1079,98 para motos y $1799,66 para autos, con incrementos en hora pico.
Desde el Gobierno porteño explicaron que la medida busca recomponer el atraso tarifario y reducir el peso de los subsidios, que actualmente cubren cerca del 70% del costo del sistema. Además, señalaron que los ingresos adicionales permitirán sostener el mantenimiento de la infraestructura y reforzar la seguridad vial.
El nuevo cuadro tarifario marca un aumento sostenido en el costo de trasladarse por el AMBA, tanto para quienes dependen del transporte público como para los que circulan en vehículo propio. Con este ajuste, viajar en mayo será más caro y la presión sobre el bolsillo de los usuarios se profundiza en un contexto de inflación persistente.