Un hombre fue detenido en las últimas horas acusado de haber iniciado el incendio que afectó un edificio de Avenida Corrientes, en pleno centro porteño, y que dejó un saldo de 12 personas heridas. Entre los damnificados se encuentran su propia esposa y su hijo de apenas un año, quienes residían en el departamento donde se habría originado el fuego.
El siniestro se desató durante la madrugada y obligó a un amplio operativo de Bomberos de la Ciudad, que trabajaron varias horas para controlar las llamas y evacuar a los vecinos. El humo se expandió rápidamente por los pisos superiores, generando escenas de pánico entre los residentes.
Según fuentes judiciales, el detenido ya contaba con antecedentes penales: había sido condenado por lesiones y estaba procesado en otra causa por homicidio simple. Estos antecedentes refuerzan la hipótesis de que el incendio pudo haber sido intencional.
Los investigadores sostienen que el fuego comenzó en el departamento del acusado y se propagó hacia otras unidades del edificio. La principal línea de investigación apunta a un conflicto familiar que habría motivado el ataque.
Doce personas resultaron heridas, la mayoría por inhalación de humo. Fueron trasladadas a distintos hospitales porteños y, según el parte médico, se encuentran fuera de peligro. Entre ellas figuran varios menores de edad y adultos mayores que vivían en el inmueble.
El caso quedó en manos del Juzgado Criminal y Correccional N° 32, que ordenó la detención del sospechoso y el inicio de pericias para determinar cómo se inició el fuego. También se solicitaron informes técnicos a Bomberos y a la Policía Federal para establecer la mecánica del siniestro.
La noticia generó conmoción en la zona céntrica de Buenos Aires, donde el tránsito estuvo interrumpido durante varias horas. Los vecinos reclaman mayor seguridad y asistencia tras el incendio, mientras la Justicia avanza en esclarecer un hecho que podría derivar en una imputación por tentativa de homicidio y estrago doloso.