La noche del martes en el estadio Olímpico Atatürk de Estambul fue histórica para Aston Villa. El equipo de Unai Emery goleó 3-0 al Friburgo alemán y conquistó la Europa League, cortando una sequía de 43 años sin títulos europeos. Emiliano "Dibu" Martínez atajó los 90 minutos, fue figura y levantó el trofeo. Pero cuando los festejos comenzaron a bajar de intensidad, llegó la revelación que sacudió a la Argentina entera, según publicó Infobae.
"Hoy me rompí el dedo en la entrada en calor y, para mí, cada cosa mala trae algo bueno. Hice esto toda mi vida y voy a seguir haciéndolo", dijo el arquero en declaraciones a ESPN apenas terminó el partido. La confesión tomó por sorpresa a propios y extraños: las imágenes de la entrada en calor habían mostrado al marplatense siendo atendido por los médicos del club, pero nadie imaginaba que la lesión era de esa magnitud.
"Nunca tuve una rotura de dedo, pero cada vez que agarraba la pelota se me iba para el otro lado. Pero bueno, son caminos que hay que pasar. Estoy orgulloso de defender al Aston Villa", agregó el arquero, todavía con la emoción del título encima. La descripción del dolor que convivió durante los 90 minutos graficó de manera brutal el nivel de tolerancia del arquero: capturar la pelota, el gesto más básico de su puesto, le generaba una molestia constante.
Sin embargo, la preocupación duró poco. Según se supo después del partido, los médicos de Aston Villa habrían determinado que Dibu sufrió una luxación y no una fractura, lo que reduciría significativamente los tiempos de recuperación. Desde el entorno del jugador también se encargaron de bajarle el tono al asunto y aseguraron que la lesión no reviste gravedad ni pone en riesgo su participación en el Mundial 2026, que arranca el 11 de junio en Estados Unidos, México y Canadá.
El dato del Mundial no es menor: a 22 días del inicio de la Copa del Mundo, cualquier novedad médica sobre el arquero titular de la Selección Argentina se convierte automáticamente en tema de debate nacional. Dibu llega a la cita mundialista como el segundo arquero con más partidos jugados en la historia del seleccionado con 59 presencias, solo por detrás de Sergio Romero, y con 41 vallas invictas, récord que busca acercar al de Chiquito que tiene 47.
La final de Estambul extendió además la racha histórica del arquero marplatense en definiciones: siete finales jugadas, siete títulos conquistados, entre Arsenal, la Selección Argentina y su primera consagración con los Villanos. "Estoy muy feliz. Ahora a disfrutar con los chicos y después enfocarme en el Mundial", cerró Dibu, con el trofeo en la mano y el dedo vendado. Una postal que resume mejor que cualquier análisis lo que este arquero está dispuesto a atravesar para ganar.