Luego de 48 horas frenéticas, la Municipalidad de La Matanza clausuró un total de 10 establecimientos pertenecientes a la firma Argentina Salud, donde la Justicia investiga una serie de delitos cometidos por sus integrantes, como la falsificación de identidad de médicos, el ejercicio ilegal de la medicina y una asociación ilícita orquestada para estafar a través de servicios sanitarios. El operativo se realizó por orden del fiscal Fernando Garate, titular de la Fiscalía Descentralizada N° 1 de Laferrere, según informó Infobae.
Los consultorios clausurados operaban en distintas localidades: cinco de ellos estaban situados en Virrey del Pino, tres en González Catán y los últimos dos en San Justo, todos en el partido de La Matanza. Un despliegue que revela la escala de una organización que logró expandirse por todo el distrito sin que las autoridades sanitarias dieran la alarma.
La red de consultorios nació tras la pandemia en 2022, con un primer local en Virrey del Pino, y fue expandiendo su alcance geográfico hasta llegar a González Catán y, en los últimos meses, a San Justo. Un ex empleado del consultorio de Virrey del Pino brindó un testimonio clave: los imputados utilizaban sellos de médicos cuyos datos extraían de manera fraudulenta del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA), una página de acceso público. Con esa información construían una apariencia de legitimidad que engañó a cientos de pacientes durante años.
La investigación reveló una estructura montada como si fuera un verdadero emporio médico. Atendían las 24 horas, ofrecían distintas especialidades, tenían mutual propia, ambulancias y hasta farmacias donde vendían medicamentos sin habilitación. Detrás de esa fachada, según la Justicia, operaba una organización dedicada al ejercicio ilegal de la medicina y a estafas con certificados y sellos falsos.
El modus operandi consistía en robar matrículas reales de médicos profesionales desde internet o copiarlas de documentos oficiales. Con esa información robada, confeccionaban sellos truchos, recetas, certificados y estudios apócrifos. La Justicia detectó que los certificados expedidos incluían la firma de más de 50 médicos distintos, algunos de los cuales figuraban incluso en precarios médicos utilizados en comisarías. Uno de los detenidos confesó que se había recibido en Cuba pero no tenía permiso para ejercer en Argentina, y admitió que usaba la identidad de otra médica.
El detonante de la causa fue la denuncia de una cirujana plástica de Palermo que recibió una citación como testigo en un juicio por lesiones en La Matanza, sin haber trabajado jamás en ese distrito. Una médica estética descubrió que le estaban usando el sello en certificados falsos cuando la hermana fiscal de otra colega se puso en contacto con ella por Instagram para avisarle que su matrícula aparecía en una causa de violencia de género vinculada a Argentina Salud. Su denuncia abrió el expediente que terminó con toda la red desmantelada.
La clausura del establecimiento de González Catán desató graves incidentes en la puerta del lugar entre familiares de supuestas víctimas y empleados, con puñetazos, patadas, gritos y empujones en plena transmisión en vivo. La madre de un joven presente en el lugar terminó desmayada. "Es una vergüenza todo lo que pasó, estamos muy indignados. Ahora nos enteramos que algunos de los médicos truchos fueron llevados a la Justicia previamente por tentativa de homicidio", dijo uno de los pacientes que se atendió en los consultorios durante años sin saber con quién estaba tratando.