La selección brasileña espera evaluar la lesión de Neymar el 27 de mayo y definir si mantiene un "período de espera" antes de viajar al Mundial 2026, con el delantero en duda para los amistosos previos. La noticia cayó como un balde de agua fría en Brasil, que llega al torneo con la ilusión de contar con su figura más emblemática en plenitud y empieza a asumir que ese escenario está lejos de estar garantizado.
El delantero de Santos presenta un edema moderado en la pantorrilla derecha que lo obligará a bajar las cargas físicas durante los próximos días. La confirmación llegó de parte del coordinador del Núcleo de Salud del club, Rodrigo Zogaib, quien explicó el cuadro físico del atacante: "Neymar tiene una pequeña lesión en la pantorrilla, un edema. Pero, de acuerdo con nuestra planificación, su evolución le permitirá estar apto la próxima semana cuando se integre a la selección."
La lesión ocurrió en la segunda mitad de la derrota por 3-0 ante Coritiba en el Campeonato Brasileño, en Itaquera. El jugador se retiró visiblemente molesto y comenzó tratamiento en el Centro de Entrenamiento Rei Pelé junto a su personal de confianza, bajo la supervisión de la CBF. En Santos ya asumieron que no estará disponible para los próximos compromisos del club antes de sumarse al seleccionado.
Diversos medios brasileños aseguran que el cuerpo técnico de Ancelotti ha sido claro con el futbolista: no habrá trato preferencial y su estado físico será evaluado de manera permanente. La intención es contar únicamente con jugadores que estén al ciento por ciento de sus condiciones. Una advertencia que tiene más peso que cualquier otro mensaje: Neymar deberá ganarse su lugar con el cuerpo, no con el nombre.
Según informó O Globo, Ancelotti decidió mantenerlo dentro de la convocatoria pese a la lesión tras conversar personalmente con el futbolista y analizar los estudios médicos. En Brasil consideran que el cuadro no es grave, aunque reconocen que los tiempos de recuperación son ajustados. El optimismo oficial convive con la inquietud de fondo: a menos de tres semanas del debut mundialista, cada día sin entrenar con el grupo es un día que no se recupera.
La lesión aparece en un momento sensible para Neymar, que busca recuperar continuidad después de la grave rotura de ligamentos cruzados sufrida en octubre de 2023 ante Uruguay. El atacante acumula 79 goles en 128 partidos con la camiseta de Brasil y no juega oficialmente con la Canarinha desde aquella lesión. El regreso al seleccionado después de más de dos años de ausencia ya era una historia de película. La pantorrilla amenaza con agregarle un capítulo de suspenso.
Brasil debutará el 13 de junio frente a Marruecos y la evolución física de Neymar será clave en la preparación de la Verdeamarela. El partido inaugural del grupo C en el MetLife Stadium de Nueva Jersey enfrenta a dos de los candidatos más fuertes del grupo desde el primer día, y la presencia o ausencia de Neymar en ese partido define buena parte del escenario táctico y anímico de un equipo que llega al Mundial con la obligación no escrita de terminar con 24 años de sequía en el torneo más importante del mundo.