La AFA "bloqueó", en total, a 35 futbolistas para la cita en Estados Unidos. Es decir, hay nueve apellidos que fueron advertidos previamente que están bajo el radar ante algún imponderable, como sucedió en la previa de Qatar 2022 con Nico González y Joaquín Correa, quienes a último momento fueron reemplazados por Thiago Almada y Ángel Correa. El antecedente del último Mundial está presente en la planificación del cuerpo técnico, que aprendió de aquella experiencia y esta vez activó el operativo de contingencia con más antelación.
Según trascendió, los futbolistas elegidos para integrar la lista de espera son Santiago Beltrán, de River; Nicolás Capaldo, actualmente en Hamburgo; Marcos Senesi, de Bournemouth; Máximo Perrone, de Como 1907; y Emiliano Buendía, de Aston Villa. Todos ellos fueron notificados por la AFA de que deben mantenerse disponibles hasta 24 horas antes del inicio de la participación argentina en el torneo, plazo máximo que establece el reglamento de FIFA para reemplazar jugadores por cuestiones médicas debidamente certificadas.
El cuerpo técnico manifestó una preocupación específica respecto al estado físico actual del mediocampista Nicolás Paz. Por este motivo, el personal médico realiza un seguimiento exhaustivo sobre su evolución durante los entrenamientos recientes. A eso se suman los casos de Gonzalo Montiel, que arrastra molestias desde los playoffs del Apertura, y de Lionel Messi, cuya distensión en el isquiotibial izquierdo lo mantuvo al margen de los últimos compromisos de Inter Miami.
En los primeros movimientos en el Centro de Entrenamiento de Sporting Kansas City, búnker deportivo de la Selección Argentina en Estados Unidos, Scaloni paró un once con Gerónimo Rulli; Nicolás Capaldo, Nicolás Otamendi, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister y Enzo Fernández; Thiago Almada, Giuliano Simeone y Lautaro Martínez. Una formación que ya refleja los ajustes tácticos que el cuerpo técnico planea ante la eventual ausencia de alguna pieza del esquema habitual.
Scaloni definió esta lista de reserva como una medida de precaución necesaria por las molestias físicas detectadas en varios referentes. En consecuencia, el entrenador impartió órdenes directas para que los reservistas mantengan un ritmo de entrenamiento de alto rendimiento y les solicitó postergar cualquier compromiso personal o profesional que dificulte una incorporación inmediata. El pedido fue puntual y claro: estar listos para viajar con pocas horas de anticipación si el llamado llega.
Este movimiento no surge por casualidad ni responde a una alarma aislada. Las selecciones de élite ya no solo planifican el once titular: también diseñan una estructura de contingencia para responder a escenarios imprevistos sin perder equilibrio ni jerarquía. Argentina lo aprendió en Qatar, cuando el debut ya estaba encima y la lista tuvo que modificarse de apuro. Esta vez, el cuerpo técnico prefirió tener el paraguas abierto antes de que empiece a llover. El debut ante Argelia es el 16 de junio en Kansas City y el reloj no para.