04 de Junio de 2026
Sociedad / 04-06-2026

Ni Una Menos: con duras críticas al Gobierno, una multitud de mujeres marchó contra la violencia de género





A once años del primer 3J, la Plaza de los Dos Congresos volvió a colmarse de manifestantes bajo la consigna "Vivas, libres y desendeudadas nos queremos". Los nombres de Agostina Vega y Dulce Candia convocaron más que ningún otro argumento. El documento final pidió renuncias, condenas y la restitución de políticas públicas de género desmanteladas por el Gobierno de Milei.

El movimiento Ni Una Menos realizó este miércoles una nueva marcha bajo la consigna "Vivas, libres y desendeudadas nos queremos", a once años de la primera movilización del colectivo feminista que tuvo su origen en el femicidio de Chiara Páez. La convocatoria, que se replicó en decenas de ciudades del país, tuvo como epicentro la Plaza de los Dos Congresos y comenzó con más de una hora de demora, cerca de las 18:30, para darle tiempo a los asistentes que llegaban desde los distintos puntos del conurbano y el interior.

Las inmediaciones del Congreso estuvieron colmadas de manifestantes con banderas y carteles contra la violencia machista, junto a una intervención con los rostros de las 100 mujeres asesinadas en lo que va de 2026. La jornada estuvo atravesada por la conmoción generada por los crímenes de Agostina Vega, de 14 años, en Córdoba; Dulce María Beatriz Candia, de 17 años, en Misiones; y Noelia Carolina Romero, de 30 años, en Temperley. Tres nombres que se sumaron a una lista que el movimiento lleva como cuenta pendiente desde hace más de una década.

El texto del documento final renovó el pedido de justicia por los recientes femicidios y cuestionó las políticas de género del Gobierno de Javier Milei. Las organizaciones hicieron foco especial en el caso de Agostina Vega: "Estamos conmovidas por el femicidio de Agostina Vega y exigimos la renuncia del ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez por la desidia organizada del Poder Judicial que la desprotegió y garantizó la impunidad. Este caso sintetiza las violencias institucionales a las que nos somete el Estado."

"Repudiamos las declaraciones de la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, quien declaró que el crimen de Agostina Vega es un homicidio, negando una vez más la violencia patriarcal y buscando eliminar la figura de femicidio", señalaron desde el escenario. El rechazo a esa definición fue uno de los momentos más cargados de emoción de la tarde y sintetizó el eje político central de la marcha: la disputa con un Gobierno que, según el movimiento, niega y minimiza la violencia de género desde el propio Estado.

"Nos movilizamos hoy a lo largo y ancho del país convencidas de que organizar la rabia es también construir una alternativa de vida y dignidad frente al saqueo criminal y la crueldad que impulsa el Gobierno de Javier Milei y todos sus cómplices. Venimos a gritar que unir las luchas contra la crueldad y las violencias de este Gobierno machista, racista y saqueador es la tarea. ¡Rebelarnos es urgente!" El tono del documento fue el más duro de los últimos años y reflejó el nivel de confrontación que el movimiento eligió para este aniversario.

Según los datos difundidos en la marcha, entre el 3 de junio de 2015 y el 24 de mayo de 2026 se registraron al menos 3.205 casos de víctimas letales de violencia de género: 3.144 femicidios directos y vinculados, 46 transfemicidios y travesticidios y 15 instigaciones al suicidio. La Asociación Civil La Casa del Encuentro estimó además que, en promedio, se produjo un femicidio cada 31 horas durante los últimos once años. Una estadística que el movimiento repite año tras año como prueba de que la marcha no perdió urgencia.

En medio de la movilización en Córdoba, la familia materna de Agostina Vega marchó y habló con la prensa. "A mi nieta ese hijo de puta ya la había matado, pero que la encontraron ese mismo día, en la dirección que nosotros dimos, hubiera sido distinto", dijo la abuela de la adolescente entre lágrimas, en una frase que condensó el dolor de una familia que también apunta al sistema judicial por la demora en la búsqueda. Once años después del primer 3J, la marcha sigue siendo el mismo grito de siempre con nombres nuevos que nadie debería tener que aprender.

Diseño: Eplaxo