La fiebre por la Copa del Mundo en Estados Unidos derivó en un serio incidente judicial para dos creadores de contenido argentinos. Lautaro "Beni" Mármol, de 20 años, y Patricio "Pato" Perrotta, de 26, terminaron tras las rejas en la ciudad de Miami luego de montar una arriesgada maniobra para ingresar sin tickets válidos al Hard Rock Stadium. El hecho ocurrió durante el fin de semana, en el marco del multitudinario y caliente partido que disputaron las selecciones de Colombia y Portugal.
Según consta en el reporte de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade, los jóvenes bonaerenses lograron burlar los primeros tres anillos de control perimetral montados en las inmediaciones del recinto deportivo. Para conseguirlo, utilizaron credenciales de prensa y pases correspondientes a partidos de jornadas anteriores que ya se encontraban vencidos. Sin embargo, la audaz travesía se interrumpió de manera abrupta en el cuarto filtro de acceso, donde el personal de la policía local detectó la anomalía y procedió a demorarlos de inmediato.
Al verse acorralados por los oficiales de seguridad norteamericanos, los influencers ensayaron argumentos disímiles ante las autoridades policiales. El más joven de ellos, Mármol, alegó a viva voz su condición de "influencer de medios" y esgrimió que su única intención era generar contenido audiovisual y realizar una transmisión en directo desde las tribunas para sus cientos de miles de seguidores. La insólita justificación cibernética, lejos de conmover a los agentes, aceleró los trámites de su detención.
Por su parte, Perrotta intentó una defensa con tintes más institucionales. El creador de contenido de 26 años afirmó ante los uniformados que se encontraba cumpliendo funciones laborales para una empresa de comunicación que supuestamente lo había contratado para cubrir las alternativas de la Copa del Mundo. No obstante, la coartada se desmoronó por completo cuando los fiscales corroboraron que las identificaciones plásticas que exhibía pertenecían a un evento totalmente ajeno al partido en disputa.
La travesura digital escaló rápidamente a un problema judicial de envergadura bajo las estrictas leyes del estado de Florida. Ambos jóvenes fueron formalmente imputados por el delito grave de "interferencia con un evento deportivo o de entretenimiento". Tras pasar la noche alojados en el centro correccional Turner Guilford Knight, el juez de la causa dictaminó que existía causa probable y les fijó una fianza de 2.500 dólares a cada uno para que puedan recuperar su libertad condicional.
El episodio encendió las alarmas de los organizadores en una sede que ya arrastra antecedentes complejos respecto a la seguridad en sus accesos. Desde la gobernación del condado de Miami-Dade confirmaron que, en paralelo al caso de los argentinos, el operativo arrojó un saldo de otras 15 personas arrestadas y 17 expulsiones directas de las instalaciones. El severo accionar de las fuerzas policiales busca sentar un precedente directo y desalentar maniobras similares de cara a las instancias decisivas del certamen ecuménico.