Portugal superó a Croacia 2-1 en Toronto en un partido de los dieciseisavos de final del Mundial 2026 que se resolvió en el tiempo adicionado y estuvo marcado por la polémica. Cristiano Ronaldo igualó desde el punto penal en el minuto 67 y Gonçalo Ramos selló la clasificación lusa con un cabezazo en el minuto 90+3, antes de que el árbitro anulara un tanto de Joško Gvardiol que habría forzado la prórroga.
Croacia se adelantó en el marcador gracias a un tanto de Ivan Perišić, que puso el 1-0 y obligó a Portugal a reaccionar. El empate llegó mediante la vía del penal: Cristiano Ronaldo no falló desde los once metros y estableció el 1-1 en el minuto 67. El primer tiempo había sido cerrado y sin goles: los lusos dominaron la posesión pero Croacia se paró muy bien atrás y no cedió espacios en los primeros 45 minutos.
Su gol de penal no solo igualó el resultado, sino que también representó su primer tanto en una fase de eliminación directa en Copas del Mundo. Un registro que sorprendió a muchos y que habla de la sequía mundialista de CR7 en los partidos que realmente importan, y que en este Mundial buscaba revertir a los 41 años en lo que todos intuyen es su última Copa del Mundo.
El árbitro anuló en el 90+12 un tanto de Gvardiol que habría forzado la prórroga. Croacia también había visto anulado un gol de Petar Sučić en el minuto 79 por la misma razón. La intervención del VAR desató la furia de los jugadores croatas y desató una polémica que se extendió durante horas en las redes sociales. Tres goles anulados en un mismo partido es una marca que difícilmente tenga precedente en la historia del torneo.
El astro fue reemplazado por Rubén Neves y mostró todo su fastidio al llegar al banco. La imagen de Ronaldo abandonando el campo con gesto de pocos amigos fue la otra postal de la noche: el capitán portugués salió con el marcador empatado y tuvo que esperar en el banco el gol de Ramos que lo metió en octavos sin haberlo podido celebrar desde adentro del campo.
La eliminación de Croacia significa, entre otras cosas, el posible retiro de Luka Modrić de las copas del mundo. Tiene 40 años y disputar una Copa del Mundo con cuatro años más es casi impensable en el fútbol mundial. El genio croata se marchó de Toronto en lo que muy probablemente sea su último Mundial, con la misma elegancia con la que jugó toda su carrera pero sin el título que siempre le faltó en una selección a la que llevó a la final de Rusia 2018.
Portugal enfrentará a España el próximo lunes 6 de julio en Dallas. El cruce entre las dos potencias ibéricas es uno de los más atractivos de toda la primera ronda eliminatoria y tendrá a CR7 frente a una selección que viene de golear 3-0 a Austria y que llega con el viento a favor y la ilusión de ganar por segunda vez una Copa del Mundo.