Las esperanzas estadounidenses de avanzar lejos en la ronda de eliminación directa quedaron destrozadas cuando De Ketelaere aportó un doblete y una asistencia al triunfo de Bélgica. Los Diablos Rojos se impusieron con los gritos de De Ketelaere por duplicada en el primer tiempo, Vanaken y Lukaku en el complemento. Desde el inicio del juego, la estrategia de Mauricio Pochettino no encontró el espacio para hacerle daño a los belgas.
Malik Tillman lanzó una falta directa y el rebote en la cabeza de Hans Vanaken transformó el disparo en una parábola endiablada inalcanzable para Courtois. Era el minuto 30. La alegría duró exactamente 61 segundos. En el 32:29, Bélgica retomó la ventaja con un centro de Leandro Trossard y un testarazo de De Ketelaere con toda la convicción que le faltó al experimentado Tim Ream.
El arquero Matthew Freese salió del área grande para anticipar como líbero, le pegó al piso cuando quiso rechazar y le regaló el tercer gol a Bélgica en el minuto 56. Un error de manual que rompió cualquier ilusión de remontada y convirtió el partido en un trámite para los belgas en la segunda mitad.
Balogun, máximo referente ofensivo de Estados Unidos con tres goles en el torneo, fue bien controlado por la defensa belga y no logró marcar. La habilitación que Trump negoció con Infantino y que generó el mayor escándalo institucional del torneo terminó siendo irrelevante en el campo: el jugador más polémico del Mundial fue el menos peligroso de la noche.
El argentino Pochettino descargó su frustración pateando un estante frente al banquillo, lo que provocó que cuatro botellas de agua salieran volando. Después, en la conferencia de prensa, fue más mesurado: "No fue nuestro día. No se trata de poner excusas, porque no demostramos lo que este equipo normalmente es capaz de mostrar. Esa es la realidad", reconoció el técnico.
Bélgica enfrentará a España en los cuartos de final el viernes 10 de julio en Inglewood, California. En busca de su primer título mundial, los belgas extendieron su racha invicta a 18 partidos. Del otro lado del cuadro, Argentina ya espera al ganador de ese cruce en las semifinales, si supera a Egipto este martes en Atlanta. El Mundial 2026 perdió a todos sus anfitriones en octavos y empieza a dibujar el perfil de su campeón.