Segundos después del pitazo final del triunfo de Argentina 3 a 1 ante Suiza en Kansas por los cuartos de final, el arquero marplatense se cruzó en el campo con Johan Manzambi y le preguntó directamente: "¿Going to Villa?". La respuesta del volante helvético fue una sonrisa y un "yeah" que lo decía todo. El intercambio, captado por las cámaras de DSports y viralizado de inmediato en redes sociales, fue el anticipo más insólito de uno de los pases del verano europeo.
Este domingo se confirmó lo que el propio Dibu ya sabía: Manzambi se convirtió en nuevo refuerzo del Aston Villa por 68 millones de dólares. El acuerdo entre los Villanos y el Friburgo de Alemania sorprendió al mercado inglés. Nadie en Birmingham lo anticipaba y el Newcastle, que creía tener el pase encaminado, se quedó con las manos vacías en las últimas horas de la negociación.
El jugador de 20 años parecía tener encaminada su llegada al Newcastle, y nadie en Birmingham anticipaba este desenlace. Pero la decisión fue del propio futbolista: el club alemán había dado el visto bueno a las Urracas, y Manzambi fue quien frenó esa operación tras recibir una llamada del entrenador Unai Emery. Una llamada del técnico vasco que cambió el destino de la operación y le abrió la puerta del Aston Villa al volante más cotizado de este mercado.
Manzambi, que nació en Ginebra y tiene raíces familiares en Angola y la República Democrática del Congo, se consolidó como una de las grandes revelaciones del torneo. En la actual Copa del Mundo anotó tres goles y entregó dos asistencias en cuatro partidos, liderando ambos rubros en su selección. Su desempeño incluyó un doblete frente a Bosnia y Herzegovina, un gol y una asistencia ante Canadá, y otro pase gol contra Argelia.
El cuartos de final ante Argentina fue el único partido que no pudo disputar por la lesión en la rodilla izquierda que lo marginó desde el entrenamiento previo al duelo ante Colombia. Sin ese golpe de mala suerte, el partido en Kansas City podría haber tenido otro color para Suiza. Sin embargo, el destino quiso que Manzambi estuviera en el campo como espectador cuando terminó el partido, lo cual le permitió protagonizar uno de los momentos más simpáticos del Mundial: una filtración de mercado hecha por el arquero rival en medio de los festejos.
Mientras tanto, el arquero de 33 años jugó uno de sus mejores partidos en el Mundial contra Suiza: tapó varios remates para sostener a La Scaloneta en partido, hasta que la expulsión de Embolo terminó de volcar la balanza para el campeón defensor. Este miércoles, desde las 16, en Atlanta, Argentina se probará ante Inglaterra por un lugar en la final de la cita ecuménica. Dibu estará ahí, con el dedo ya recuperado, con Manzambi ya fichado, y con la semifinal más histórica de las últimas décadas esperándolo del otro lado.