Un estremecedor hallazgo movilizó este lunes a la Policía Bonaerense en el barrio Ejército de los Andes, más conocido como Fuerte Apache, en Ciudadela. El cuerpo de un hombre fue encontrado completamente calcinado dentro de un carro de mano que había sido incendiado y ahora la Justicia intenta reconstruir qué ocurrió. El hallazgo se produjo en las inmediaciones del Nudo 6 del complejo habitacional. Cuando los efectivos lograron sofocar las llamas descubrieron el cadáver de un hombre cuya identidad aún no había sido establecida.
La alerta original se encendió cuando una dotación de los Bomberos Voluntarios del Cuartel Central de Ciudadela se desplazó de urgencia hacia el Nudo 6 para extinguir un foco de incendio. Al revisar el carro, los agentes descubrieron el cadáver. El punto exacto queda casi enfrente del club de fútbol infantil y juvenil Santa Clara, semillero de Carlos Tevez y Thiago Almada. La elección del lugar no parece casual: la exposición del crimen a plena vista de una zona transitada es en sí misma un mensaje en el lenguaje de las disputas narco.
Según informaron fuentes policiales, la víctima tendría entre 25 y 30 años y presentaría un disparo de arma de fuego en la cabeza. La combinación del balazo en la cabeza con la incineración posterior del cuerpo es la que lleva a los investigadores a descartar otras hipótesis y concentrarse en la de un ajuste de cuentas vinculado a las disputas por el control territorial del narcomenudeo en el barrio.
La causa quedó en manos de la UFI N°7 de San Martín y fue caratulada, en principio, como averiguación de causales de muerte. En el lugar también trabajó personal de la DDI, mientras se aguardaban las pericias de Policía Científica y la operación de autopsia. La reconstrucción de la mecánica del crimen dependerá de los resultados forenses, que determinarán si la víctima fue asesinada en el lugar o trasladada desde otro punto del barrio.
La investigación avanza con el análisis de cámaras de seguridad que registraron a dos personas trasladando el carro antes del incendio. Ese registro visual es la pista más concreta con la que trabaja la fiscalía descentralizada de San Martín para identificar a los responsables. En el barrio, donde el acceso es difícil y los testimonios son escasos, las cámaras se convierten en el testigo más valioso de un crimen que nadie quiere haber visto.
Fuerte Apache viene registrando una escalada de violencia vinculada a la disputa entre bandas por el control de los puntos de venta de droga. El complejo habitacional del partido de Tres de Febrero, uno de los más complejos del conurbano en términos de inseguridad, fue escenario de un megaoperativo antinarco en mayo que dejó decenas de detenidos. El crimen del lunes muestra que el problema de fondo persiste.