Un hombre de 32 años fue detenido en Chaco luego de efectuar un disparo contra un grupo de adolescentes que jugaban al fútbol en un centro comunitario de la ciudad de Resistencia. La Policía secuestró el arma utilizada y el padre del acusado también fue notificado en la causa, aunque permanece en libertad. El episodio generó conmoción en el barrio, que en los últimos días vio la cancha del centro comunitario como escenario de un incidente que pudo terminar mucho peor.
El hecho ocurrió el martes 14 de julio cerca de las 21:45 en el Centro Comunitario Mariano Moreno, ubicado en calle Bibiano Meza 586. Personal de la Comisaría 5 llegó al lugar tras recibir una alerta por un posible desorden con personas armadas. Según la denuncia realizada por la madre de uno de los jóvenes, su hijo de 15 años se encontraba jugando al fútbol con amigos cuando un hombre de 62 años, identificado como Ricardo Valenzuela, les pidió que se retiraran del lugar.
Pocos minutos después llegó su hijo, Fernando Valenzuela, de 32 años, quien, de acuerdo con la investigación, efectuó un disparo al piso. Tras el episodio, el personal policial secuestró una pistola Fire Storm calibre .380, que fue entregada voluntariamente por el sospechoso. La decisión de disparar sobre el suelo no evitó que la conducta fuera encuadrada como delito: el disparo de un arma de fuego contra un grupo de personas, aunque no haya heridos, constituye abuso de armas bajo el Código Penal argentino.
Padre e hijo fueron trasladados a la comisaría para ser identificados. La fiscal Julieta Arolfo, titular de la Fiscalía N°14, dispuso que Ricardo Valenzuela fuera notificado de las actuaciones y recuperara la libertad. En cambio, Fernando Valenzuela quedó detenido acusado del delito de abuso de armas. La diferencia de tratamiento entre ambos respondió a la participación directa del hijo en el disparo y a la menor responsabilidad atribuida al padre en la secuencia del hecho.
El caso llegó en un momento de particular sensibilidad respecto a la violencia en espacios deportivos barriales. Días antes, un adolescente había recibido un disparo de aire comprimido mientras jugaba al fútbol en Río Negro, en un episodio registrado por cámaras de seguridad que también generó repercusión nacional. La cancha como territorio de conflicto es una realidad que las autoridades provinciales vienen advirtiendo con preocupación creciente en distintos puntos del país.
La investigación continúa bajo la supervisión de la fiscal Arolfo, quien deberá determinar los próximos pasos de la causa. Los adolescentes que estaban en el predio al momento del disparo resultaron ilesos, aunque según declararon a los agentes que tomaron sus testimonios, el disparo fue lo suficientemente cercano como para poner en riesgo su integridad física. El centro comunitario donde ocurrió el episodio permanece abierto y las actividades deportivas se retomaron al día siguiente.