24 de Julio de 2026
Policiales / 23-07-2026

Un ingeniero argentino fue brutalmente asesinado en Madrid por un hombre que sospechaba que era el amante de su esposa





Facundo Rico, de 37 años, fue hallado muerto en su departamento del barrio de Las Tablas con 13 puñaladas y rastros de gas pimienta. El agresor, un español de 65 años que lo creía el amante de su mujer, se arrojó al vacío al día siguiente del crimen. La Policía Nacional cerró el caso al confirmarse el suicidio. No había pruebas de ninguna relación entre la víctima y la esposa.

Un ingeniero argentino de 37 años radicado en España desde hacía más de diez años fue asesinado de 13 puñaladas dentro de su departamento en Madrid. La principal hipótesis de la policía sostiene que el ataque fue cometido por un hombre de 65 años que estaba convencido de que Rico era el amante de su esposa. Un día después del crimen, el presunto agresor se suicidó, lo que dejó la causa sin posibilidad de llegar a juicio.

El cuerpo de Rico fue encontrado el martes en su casa del barrio de Las Tablas, en el distrito madrileño de Fuencarral-El Pardo. Todo comenzó cuando un llamado alertó sobre un intenso olor a un producto químico que provenía del departamento. Los Bomberos de Madrid ingresaron por una ventana, ya que nadie respondía a la puerta, y encontraron al ingeniero tendido en el piso de la cocina, inconsciente y con múltiples heridas de arma blanca.

La víctima fue identificada como Facundo Rico, quien vivía en el sexto piso del bloque E de una urbanización ubicada en el número 4 de la calle de Cirauqui. Rico era argentino con nacionalidad española. Trabajaba como ingeniero experto en energías renovables y alquilaba la vivienda. El portero del edificio contó que el hombre vivía allí hace tres o cuatro años, pero que viajaba bastante, por lo que no era muy conocido por los vecinos.

De acuerdo con la principal hipótesis policial, el hombre comenzó a obsesionarse con la posibilidad de que existiera un tercero en la relación y llegó a la conclusión de que ese hombre era Facundo Rico, luego de descubrir que ambos concurrían al mismo gimnasio. Hasta el momento, los investigadores no informaron que existieran pruebas de una relación entre la mujer y la víctima. El agresor habría actuado movido exclusivamente por los celos y una sospecha que la investigación no pudo confirmar.

Al día siguiente, el agresor fue hallado muerto en la zona conocida como Charco de la Olla, donde se habría arrojado al vacío. Su muerte cerró la posibilidad de que fuera detenido e indagado por el asesinato. La cadena de hechos se cerró así en menos de 48 horas, con dos muertos y ningún imputado vivo para responder ante la Justicia.

En un primer momento no se descartó ninguna hipótesis. Sin embargo, las pericias y el análisis de la escena permitieron a los investigadores orientar rápidamente la pesquisa hacia un homicidio. El Grupo V de Homicidios de la Policía Nacional se encargó de la investigación. Con el suicidio del agresor confirmado, el caso quedó archivado y la familia de Facundo Rico deberá procesar el crimen sin que haya un juicio, una condena ni una sentencia que ponga palabras jurídicas a lo que le pasó.

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