El único gol llegó a los 27 minutos del primer tiempo. Nicolás Otamendi, en su intento por despejar un centro rasante de Jaminton Campaz, terminó empujando la pelota contra su propio arco y le dio el triunfo al conjunto dirigido por Jorge Almirón. Un autogol del capitán para coronar la peor racha de la historia moderna del club.
Pese a contar con un hombre de más en los últimos quince minutos por la expulsión de Emanuel Coronel, River nunca encontró los caminos. Jeremías Ledesma y el defensor Ignacio Ovando se encargaron de desactivar los escasos remates francos que logró hilvanar el elenco de Coudet, mientras que Santiago Beltrán evitó una goleada mayor al taparle dos mano a mano a Campaz.
Con un gol en contra de su capitán Nicolás Otamendi, River acumuló su tercera caída consecutiva en el Clausura, que se suma a la eliminación de Copa Argentina ante Aldosivi y la caída ante Belgrano en la final del Apertura. River pierde 5 partidos seguidos por torneos de AFA por primera vez en la historia profesional. El registro es devastador y no tiene antecedentes desde los tiempos del fútbol amateur.
River Plate rompió una racha de 32 años, ya que no arrancaba un campeonato con tres derrotas consecutivas desde el Clausura 1994. No gana un partido a nivel local desde el 16 de mayo pasado, cuando venció 1-0 a Rosario Central por las semifinales del Apertura. El mismo rival que lo eliminó en octubre y que ahora vuelve a ganarle en el Monumental con una imagen que nadie en Núñez quería repetir.
El desenlace del encuentro decretó mucho más que un resultado adverso. Dejó al Chacho en la cuerda floja, a un grupo carente de respuestas y a un estadio envuelto en cánticos hirientes que exigen un cambio de rumbo urgente. Los gritos de "que se vayan todos" y los pedidos por Ramón Díaz desde las tribunas pintaron el cuadro con la crudeza que el resultado solo no alcanzaba a reflejar.
En la próxima fecha, el equipo de Eduardo Coudet irá a Victoria este sábado para medirse a Tigre desde las 17:00. El partido ante el Matador se convierte en una final anticipada para la continuidad del técnico: si River vuelve a perder en Tigre, la dirigencia difícilmente podrá sostener al Chacho más allá del fin de semana.