La segunda audiencia tendrá cinco testigos: Verónica Elizabeth Román, última pareja de Díaz y madre de su segunda hija; Agustina Inbernoz, pareja de Pity al momento del crimen; Carlos Stiempcich, amigo de la víctima y testigo de la pelea; Raúl Alberto Prieto Inbernoz, padrastro de Agustina; y Alejandro Marcelo Pedroso, vecino del complejo Samoré que escuchó las detonaciones y observó parte de la secuencia posterior. La cantidad fue acordada al finalizar la primera jornada, luego de que el defensor oficial Javier Marino advirtiera que el cantante no estaba en condiciones de mantener la atención durante una extensa sucesión de declaraciones.
De la lista, Inbernoz y Stiempcich aparecen como dos testigos centrales para reconstruir los minutos anteriores y posteriores al homicidio. Ambos estuvieron en el lugar y sus testimonios forman parte de la prueba con la que la acusación buscará determinar cómo comenzó la pelea y qué ocurrió antes de que Pity sacara una pistola calibre .25. Agustina Inbernoz declarará mediante Zoom debido a que actualmente vive en el exterior.
La discusión escaló hasta convertirse en una pelea. Carlos Stiempcich, amigo de Díaz, estaba allí y su declaración será una de las más importantes de este miércoles para determinar cómo comenzó el enfrentamiento y qué ocurrió cuando todavía se trataba de una pelea cuerpo a cuerpo. La secuencia cambió cuando Álvarez sacó el arma. Según la reconstrucción de la acusación, efectuó un primer disparo que impactó en el rostro de Díaz y posteriormente realizó otros tres tiros. La víctima murió en el lugar.
El crimen ocurrió en la madrugada del 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré de Villa Lugano. Cristian Maximiliano Díaz, conocido como el Gringo, se cruzó con Pity Álvarez y le recriminó que lo acusara de haberle robado pertenencias de una mochila. La discusión derivó en una pelea que terminó con cuatro disparos. Antes de entregarse, Álvarez le dijo a los medios: "Lo maté porque era entre él o yo, cualquier animal hubiera hecho lo mismo." La frase definió para siempre la narrativa pública del caso y será una de las que el tribunal deberá poner en contexto a lo largo de las once audiencias previstas.
En la primera jornada, Álvarez se quedó dormido y roncó durante el debate y manifestó no recordar su número de DNI. También fue absuelto de las acusaciones por privación ilegítima de la libertad y amenazas contra su amiga Florencia Batalla y su mánager, Claudia Crespo. El defensor había solicitado suspender la primera jornada al considerar que su asistido no estaba en condiciones de afrontar el debate, pero el tribunal respaldó la postura de la fiscalía y el juicio continuó.
El juicio contará con once audiencias de tres horas, una modalidad establecida por el tribunal para adecuar el proceso a la situación del acusado. A lo largo del debate declararán alrededor de 70 testigos. El fiscal general Sandro Abraldes está a cargo de la acusación pública, el abogado Fernando Burlando representa a la querella y el músico es defendido por el defensor oficial Javier Marino. El tribunal está integrado por los jueces Gustavo Goerner, Juan Ramos Padilla y Hugo Navarro.