27 de Agosto de 2026
Interés General / 26-08-2026

Día Internacional contra el Dengue: por qué se expandió a regiones inesperadas y cómo reducir el riesgo de contagio





El calentamiento global y los cambios en los patrones de movilidad humana explican el avance del virus hacia territorios donde antes no circulaba. Autoridades sanitarias internacionales recomiendan extremar medidas de prevención y control.

El avance acelerado del dengue ha dejado de ser un problema exclusivo de las franjas tropicales y subtropicales para convertirse en una amenaza sanitaria de alcance global. El fenómeno del calentamiento global, expresado en temperaturas más elevadas y períodos de lluvias atípicos, alteró radicalmente el hábitat del mosquito vector Aedes aegypti. Esta alteración ambiental permite que el insecto sobreviva, se reproduzca y mantenga capacidad de transmisión activa en latitudes templadas donde históricamente las bajas temperaturas invernales actuaban como un freno natural.  

A la par de las variables climáticas, los acelerados procesos de urbanización desordenada y el incremento del flujo migratorio y turístico internacional han sido motores determinantes en la propagación geográfica del virus. El crecimiento de los centros urbanos sin una infraestructura adecuada para el saneamiento o el suministro continuo de agua favorece el almacenamiento precario de líquidos y la acumulación de residuos. Esto genera el entorno ideal para la proliferación de criaderos cerca de altas concentraciones de población.  

Un estudio publicado en la revista Nature Communications advirtió que más de 5.600 millones de personas residen actualmente en áreas geográficas ambientalmente aptas para la transmisión de este tipo de arbovirus. Frente a esta realidad, organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) señalan que el dengue es una de las enfermedades de mayor crecimiento y expansión en las últimas décadas, impulsada por la coexistencia de múltiples serotipos virales en una misma región.  

La presencia simultánea de más de un serotipo aumenta el riesgo de reinfecciones y, en consecuencia, la probabilidad de desarrollar cuadros graves de la enfermedad. Las autoridades recuerdan que la infección previa por un serotipo no otorga protección inmunológica permanente contra los otros variantes, lo que vuelve primordial el diagnóstico temprano y el control estricto de síntomas como fiebre alta, dolor muscular persistente o sangrado de encías, evitando la automedicación con analgésicos como el ibuprofeno o la aspirina por sus efectos anticoagulantes.  

En cuanto a la prevención y la reducción del riesgo de contagio dentro del hogar, la estrategia central continúa basándose en la eliminación sistemática de criaderos. Esta tarea implica dar vuelta, cepillar o descartar cualquier recipiente artificial capaz de acumular agua de lluvia o de riego, limpiar canaletas y mantener tapados los tanques. Dado que los huevos del mosquito pueden resistir meses en condiciones secas, las acciones de deschatarreo deben sostenerse incluso durante los períodos fríos o de menor actividad del insecto.  

Como complemento a las medidas ambientales, las recomendaciones individuales apelan al uso frecuente de repelentes aprobados, la colocación de tules o mosquiteros en puertas y ventanas y el empleo de ropa de manga larga para limitar la exposición a picaduras. El abordaje integral articulado entre la concientización comunitaria, el descarrilamiento de criaderos urbanos y el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica sigue siendo la principal barrera para contener el impacto de esta enfermedad emergente.

Diseño: Eplaxo