En un duelo cargado de dramatismo e intensidad en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, Boca Juniors logró la clasificación a los cuartos de final de la Copa Argentina tras superar a Vélez Sarsfield en la definición desde los doce pasos. Luego de empatar 0-0 en los 90 minutos reglamentarios, el conjunto Xeneize se impuso por 4-3 en la tanda de penales con una actuación sobresaliente del arquero colombiano Álvaro Montero, quien se convirtió en la figura excluyente de la noche.
Durante el desarrollo de los 90 minutos, el trámite del partido fue parejo y de alto desgaste táctico entre los dirigidos por Rodolfo Arruabarrena y los conducidos por Guillermo Barros Schelotto. Ambos equipos contaron con situaciones claras para romper la paridad: Boca avisó mediante llegadas de Tomás Belmonte y Alan Velasco, mientras que el Fortín acarició la victoria sobre el cierre con un tiro en el poste de Dilan Godoy tras una infracción dentro del área sobre Simón Escobar.
Tras el pitazo final y el cero que se mantuvo inamovible en el marcador, la definición debió trasladarse a la serie desde el punto del penal. Fue allí donde apareció la jerarquía de Álvaro Montero para adueñarse de la escena: el guardameta colombiano contuvo los ejecuciones de Elías Gómez y Thiago Silvero, cumpliendo con la célebre "ley del ex" y otorgándole la ventaja decisiva al cuadro de la Ribera.
El último disparo de la serie no estuvo exento de controversia y encendió el debate en las transmisiones televisivas. A pesar de los reclamos del cuerpo técnico de Vélez sobre un presunto adelantamiento del arquero de Boca al momento del impacto final, el juez principal Sebastián Zunino y el sistema VAR convalidaron la tapada al constatar la correcta posición del pie izquierdo sobre la línea de meta.
El encuentro contó además con un momento sumamente emotivo a los 10 minutos de la primera etapa, cuando las acciones se detuvieron brevemente para rendir un homenaje al capitán albiceleste Lionel Messi. Todo el estadio se unió en una cálida ovación de 60 segundos para reconocer la carrera del 10, quien recientemente hizo público su retiro oficial del seleccionado argentino tras más de dos décadas de historia.
Con este triunfo y el pasaje abrochado en suelo cordobés, Boca Juniors dio un paso clave en su aspiración de pelear el título federal y sellar su pasaporte a la próxima edición de la Copa Libertadores. En la instancia de cuartos de final, el Xeneize protagonizará otro clásico de alto voltaje cuando se enfrente ante Racing Club por un lugar entre los cuatro mejores del certamen.