El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) amaneció este viernes bajo alerta meteorológica de nivel amarillo debido a la llegada de un frente de inestabilidad. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió sobre el desarrollo de lluvias y tormentas de variada intensidad que afectarán a la Ciudad de Buenos Aires y al conurbano bonaerense durante la primera mitad de la jornada, previéndose que las condiciones más severas se extiendan hasta las primeras horas de la tarde.
El informe del organismo técnico precisa que los fenómenos podrán estar acompañados por abundante caída de agua en lapsos breves, intensa actividad eléctrica, eventual caída de granizo y ráfagas de viento del sector sur. Frente a este cuadro, las autoridades de Defensa Civil emitieron recomendaciones habituales para la población, sugiriendo evitar la circulación innecesaria en la vía pública y resguardar elementos que puedan ser desplazados por las corrientes de aire.
Más allá de la contingencia climática del viernes, la atención de la opinión pública se desplaza hacia la previsión para el fin de semana, en cuyo marco se disputará una nueva edición del Superclásico entre Boca Juniors y River Plate en el estadio La Bombonera. Las proyecciones de los modelos meteorológicos de referencia indican que, tras el pasaje del frente frío inicial, la masa de aire mantendrá elevados índices de humedad de cara al domingo.
Para la jornada dominical se espera una mañana con cielo parcialmente nublado y temperaturas de perfil primaveral. Sin embargo, el ingreso paulatino de aire húmedo desde el sector noreste provocará un incremento constante de la nubosidad conforme avance el mediodía, configurando una atmósfera inestable para el desarrollo del encuentro programado para la tarde.
Los reportes de actualización señalaron que la probabilidad de precipitaciones y chaparrones aislados en el área del estadio muestra una tendencia alcista hacia el horario fijado para el inicio del partido. Si bien los algoritmos de predicción aún difieren en la ventana exacta de inicio de las descargas, el riesgo de lluvias de intensidad variable durante el transcurso del encuentro ronda entre el 70% y el 80%.
Hacia las primeras horas de la noche del domingo se prevé que continúe la posibilidad de tormentas dispersas en la región capitalina, acompañadas por un moderado descenso térmico y calzadas resbaladizas en los accesos urbanos. La inestabilidad comenzará a ceder recién durante el tramo final de la madrugada posterior.
Para la jornada del lunes se anticipa el retorno de la estabilidad atmosférica a la Capital Federal y sus alrededores, con cielo algo nublado, vientos leves y marcas térmicas máximas estimadas en torno a los 26 grados. Las autoridades y los organizadores del evento deportivo mantienen un monitoreo permanente sobre los radares del SMN para evaluar el estado del campo de juego de cara al cruce del domingo.