17 de Julio de 2026
Policiales / 05-03-2024

Inseguridad, un combo de violencia y preocupación





Cómo ha mutado el delito, la influencia del narcomenudeo en las nuevas tendencias de robos que muchas veces terminan en asesinatos

La profunda crisis económica que atraviesa el país golpea de lleno en la provincia de Buenos Aires y provoca estragos en diferentes aspectos de la vida cotidiana de los casi 17 millones de habitantes. El efecto recesivo de las medidas del Gobierno nacional y el crecimiento de los índices de pobreza genera un escenario en el que la degradación social no encuentra un piso. En este marco, la modalidad de los delitos comienza a tomar nuevas formas tanto por el avance del narcotráfico como por la desesperación ante la falta de oportunidades.

Los últimos meses se encuentran marcados por homicidios y robos sumamente violentos, por lo que comienzan a generar un marco de temor en los ciudadanos. La situación es seguida de cerca por el Gobierno bonaerense, que busca hacerle frente a la creciente problemática a través de sus diferentes resortes.

Fuentes oficiales admiten el incremento de la violencia en los delitos, pero señalan que la tasa de homicidios se mantiene estable con tendencia a la baja. El territorio provincial concentra el 40% de la población del país y es uno de los conglomerados más grandes de América Latina. “Eso hace que vos tengas entre 2 y 3 homicidios por día. Cada vez, por suerte, son menos porque venimos bajando esa cifra de homicidios”, señalaron a La Tecla.

“El año pasado nosotros tuvimos 818 homicidios dolosos y el 10% aproximadamente es en ocasión de robo. En términos relativos, con el resto de la región no estamos mal. Lo que pasa es que cada vez que pasa algo, ponen las cámaras y van a pasar un montón de cosas en la provincia de Buenos Aires”, detallaron.

En la modalidad de robo que está asociada al narcotráfico -según remarcan los especialistas en seguridad- sobresale no sólo la preferencia por camionetas de alta gama, sino también la participación de menos de 18 años con acciones extremadamente violentas. “Nosotros esclarecimos todos los homicidios que tuvimos y los diferentes homicidios que tuvimos en ocasión de robo fueron causados por menores”, sentenciaron desde el Ministerio de Seguridad.

Asimismo, señalan que las bandas que operan de manera organizada “instalan sus bases operativas donde termina la población del Conurbano”. De esta manera, hacen pie en los límites de los grandes cordones urbanos para estar más resguardadas y con mayores facilidades para realizar sus operaciones.

La otra cara del delito está ligada a la “desesperación” que se puede observar en parte de la población que no encuentra trabajo ni changas y se ve en la obligación de obtener recursos “de donde pueda”. Intendentes de peronismo de la Tercera sección electoral comparten el diagnóstico con el gobernador Axel Kicillof y varios de sus ministros. Al tiempo que aseguran que la demanda de alimentos se incrementó un 20% en los últimos meses, también alertan sobre la forma de los robos que se dan.

“Se está creando la tormenta perfecta, a las demandas de recursos de la gente se suma el incremento del raterismo”, dijo un experimentado jefe comunal del sur del Conurbano. “Es cada vez más habitual que los vecinos se acerquen a la municipalidad a pedir trabajo”, contó. Y detalló que se ve la dificultad que  poseen para pagar los medicamentos y otros elementos de primera necesidad.

En cuanto a la suba de los hechos delictivos, describió que “crecieron los robos y en el mapa de calor el tono ya subió a rojo”. Además, indicó que la “desesperación se nota” porque se llevan “todo lo que sea metal como caños de gas, medidores, bronce”.

La semana pasada el gobernador Axel Kicillof salió a repudiar la quita del Fondo de Fortalecimiento Fiscal (FOFOFI) que anunció el presidente Javier Milei. Si bien los recursos millonarios eran de libre disponibilidad, un porcentaje era destinado para la seguridad, desde equipamiento hasta para salarios de la ^Policía en algún momento.

"La provincia de Buenos Aires necesita refuerzos presupuestarios para atender su seguridad, no hay ninguna duda", dijo Kicillof en una entrevista que concedió a Radio Con Vos. Fiel a su estilo, comparó la situación con CABA y sostuvo: “La Ciudad de Buenos Aires tiene dos policías por cuadra y la Provincia uno cada 80".

En épocas de crisis económica la discusión por la seguridad toma mucho más fuerza ante el peligro latente que ronda en el ambiente de cada ciudadano. Un tema escabroso, pero medular para quienes detentan la administración del Estado (municipio, provincia y nación). Una problemática de entramado complejo, que requiere un abordaje integral y que, en el mientras tanto, hace mucho daño a las víctimas. La violencia marca el termómetro en la actualidad y pone a prueba a quienes gobiernan que son mirados con atención para que brinden las respuestas necesarias.

Cada vez se hace más complicado el reclutamiento de efectivos policiales

El Gobierno comenzó, a finales de 2021, con la convocatoria de jóvenes para que se sumaran a la Policía de la Provincia. Se anotaron 120.000 chicos, de los cuales sólo 30.000 (25%) reunieron los requisitos administrativos para empezar con la carrera. De ellos, 20.000 se presentaron a la evaluación psicológica, intelectual y sanitaria, que pudo superar solamente la mitad. De los 10.000 en condiciones de seguir, 8.500 decidieron aceptar el desafío, pero solamente pudieron egresar 3.200.

Nada más que el 2,66% de los que se anotaron inicialmente pudo recibir el uniforme. La situación refleja crudamente las fallas claras en el sistema educativo y la problemática sociolaboral con la que no solamente chocan las instituciones como la Policía, sino también las empresas privadas a la hora de contratar personal calificado. “La realidad está difícil, y además nosotros tenemos la responsabilidad de dar un arma en fuego, entonces tenemos que ser muy prudentes. Venimos de la pandemia que ha dejado una huella importante en materia salud mental, hay un impacto que todavía no llegamos a evaluar”, reconoció el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso.

El objetivo inicial era reclutar 20.000 policías y se sigue en la búsqueda, con la ayuda de los intendentes, a los que la Provincia les pide que hagan las convocatorias en los distritos. También sigue abierta la inscripción para el ingreso de motoristas (personas destinadas solamente a conducir patrulleros y que no están armadas). Hasta el momento han ingresado en la Bonaerense 1.500 agentes para cumplir esta tarea.



INTERIOR
Un problema que comienza sentirse en la Provincia profunda

Si bien todavía hay ciudades del interior en las que se dejan las llaves del auto puestas y se duerme con la puerta abierta, hay datos que comienzan a alterar esa tranquilidad.
Un intendente oficialista del sudoeste reconoció que “en los últimos días hubo una intensificación de hechos delictivos, aunque muchos de ellos se pudieron esclarecer”.

En ese sentido destacó los cambios en la Departamental de su zona y en una de las comisarías del distrito, donde se hicieron cargo personas de la zona con “un amplio conocimiento del territorio”. A la vez, dijo que “desde el municipio se están aportando patrullas para acompañar a la policía, e incluso a las fuerzas federales”. También reclamó una actualización del centro de monitoreo, porque “ha quedado atrasado en términos tecnológicos”.

La inversión que reclaman los barones del Conurbano con más intensidad también empieza a ser una demanda de sus colegas del interior. Uno de los alcaldes oficialistas de la zona centro, quien remarcó que la crisis económica tiene impacto directo en la seguridad, sostuvo que un problema “la poca cantidad de efectivos que tenemos”. En cuanto a los delitos que crecen en la región, el intendente destacó que se trata de hurtos y robos, principalmente en casas desocupadas.

Por su parte, el jefe comunal de General Pinto, Alfredo Zavatarelli, elevó una nota a la Fiscalía General del Departamento Judicial de Junín para que tome medidas frente a la ola de robos que hay en el distrito.

Zavatarelli denunció que los causantes de la mayoría de los ilícitos  “resultan ser menores de edad que tienen un frondoso prontuario y antecedentes penales por delitos contra la propiedad y demás”. Por esta razón es que el jefe comunal pide un mayor compromiso por parte de la justicia. Esa demanda crece desde la política.


Inseguridad, un combo de violencia y preocupación


UN BOTIN TENTADOR
700.000 pesos y droga a cambio de un auto robado

Una de las mayores preocupaciones es el crecimiento de bandas que contratan a menores para realizar robos, que en muchos casos terminan en homicidios. Más chicos cometen crímenes de acuerdo a los esclarecimientos de los últimos hechos.

Los mismos menores han declarado frente a las autoridades que les pagan 700.000 pesos y droga a cambio de cada auto que roban. Las propias fuerzas de seguridad reconocen que “el narcotráfico es una organización criminal muy inteligente, muy organizada, muy racional, mientras que el narcomenudeo, que se aprovecha de pibes que están en una situación de consumo problemático, es lo opuesto; son bandas muy tabicadas, fragmentadas y con poca capacidad racional”. Una, la organización, se sirve de la otra para conquistar territorio y sembrar pánico.

El tráfico de camionetas de alta gama hacia Paraguay, donde son vendidas o cambiadas por droga, y el robo de autos importados que nutre a un mercado escaso de repuestos, son dos de las modalidades que más han crecido.

 Fuente LaTecla info

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