La remuneración mediana con estacionalidad de diciembre pasado llegó a los $651.242. La remuneración promedio, a $842.393. Se trata de la remuneración bruta –previa a las deducciones por cargas sociales– declarada por la empresa para cada mes. Incluye adicionales de periodicidad no mensual, horas extra, viáticos, sueldo anual complementario (medio aguinaldo) y bonificación por vacaciones.
Varios especialistas indicaron que tomando la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), esa tendencia de los salarios privados se había profundizado en enero, cuando mostró una retracción de 5%. “Sin embargo, la reactivación de la negociación colectiva frente a la aceleración de la inflación consigue amortiguar este escenario de reducción de salarios reales”, estimaron en el Ministerio de Capital Humano.
Allí indicaron que en enero, la variación intermensual del promedio de los salarios conformados –se considera salario conformado de convenio al salario básico más los adicionales de convenio habituales, como presentismo y antigüedad, y las sumas fijas de carácter permanente (remunerativas o no remunerativas)– de los principales 27 Convenios Colectivos de Trabajo (CCT) del sector privado alcanzó al 24,3%. Según el Gobierno, esta tasa de crecimiento nominal de los salarios se mantuvo “levemente por debajo” de la inflación mensual de diciembre (25,5%), pero permitió que la variación mensual del salario de convenio pase de 11% en diciembre a 24,4% en enero (13,4 puntos adicionales en un mes).
“En enero de 2024, la inflación se desacelera (alcanza al 20,6%) y como los aumentos salariales de dicho mes tomaron como referencia la inflación verificada en diciembre (más elevada que la de enero), la variación intermensual del promedio de los salarios de convenio se incrementó en mayor medida que el incremento del nivel de precios. En efecto, en enero de 2024, el poder adquisitivo del promedio de los salarios conformados de convenio se incrementó un 3%, con respecto al mes anterior”, afirmaron desde el oficialismo.
“Considerando la dinámica actual de la negociación colectiva, la continuidad del proceso de recuperación de la capacidad de compra de los salarios dependerá, fundamentalmente, de la consolidación de la desaceleración inflacionaria en los próximos meses”, indicaron los expertos.
De acuerdo al informe que se conoció este lunes, el conjunto del trabajo registrado –incluyendo al empleo público, al trabajo de casas particulares y al trabajo independiente encuadrado en el régimen monotributista y autónomo– se mantuvo sin modificaciones entre noviembre y diciembre de 2023.
“Este escenario de estabilidad es el resultado de la contracción observada en el trabajo autónomo (una caída de 1,3%), el empleo en casas particulares (-0,3%) y el empleo asalariado privado (-0,1%) y el monotributo social (-0,7%), y de la expansión en el trabajo encuadrado en el régimen del monotributo (0,6%) y en el empleo público (0,2%)”, trascendió de los datos del SIPA.
En enero, la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), mostró que el nivel de empleo privado registrado en empresas de más de 10 personas ocupadas del total de los aglomerados urbanos relevados presentó una contracción de 0,1% con relación a diciembre. En términos interanuales, el nivel de empleo asalariado registrado mantiene un alza de 0,6%.
“En enero de 2024 se produjo un comportamiento que contrasta con la dinámica de los meses de enero de años previos, cuando se registraron variaciones mensuales positivas”, explicaron en la Secretaria de Trabajo, Empleo y Seguridad Social del Ministerio de Capital Humano.
Fuente La nación.com