En un gesto diplomático de alto perfil, el presidente Javier Milei recibió en Casa Rosada a Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional del gobierno de Donald Trump, para firmar una declaración de intención que busca reincorporar a Argentina al Programa de Exención de Visa (Visa Waiver Program). El acuerdo permitiría que ciudadanos argentinos viajen a Estados Unidos por turismo o negocios sin necesidad de tramitar una visa consular.
Durante el encuentro, también participaron la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el canciller Gerardo Werthein. La funcionaria estadounidense destacó el compromiso argentino con la seguridad fronteriza y celebró el inicio del proceso, aunque advirtió que “sería muy difícil que se implemente en menos de un año”.
El Visa Waiver Program permite ingresar a EE.UU. por hasta 90 días sin visa, mediante una autorización electrónica llamada ESTA, que cuesta 21 dólares y se tramita online. Argentina ya había formado parte del programa en los años 90, pero fue excluida en 2002 tras la crisis económica y el aumento de rechazos migratorios.
Para volver a ser admitido, el país debe cumplir con exigencias como emitir pasaportes electrónicos, mantener una tasa de rechazo de visas inferior al 3%, y colaborar en temas de seguridad y antiterrorismo. Actualmente, la tasa argentina supera ese umbral, aunque el Gobierno confía en que podrá reducirla en los próximos meses.
La intención oficial es que el beneficio esté disponible antes del Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos. De concretarse, miles de argentinos podrían evitar el costoso y engorroso trámite de la visa B1/B2, que actualmente cuesta más de 180 dólares y requiere entrevista presencial.
El acuerdo también incluye cooperación en la identificación de prófugos y el intercambio de información migratoria. Desde el Ejecutivo celebraron el gesto como una muestra del “excelente vínculo” entre Milei y Trump, y lo calificaron como un paso hacia “más libertad, más integración y más intercambio”.