Natalia De la Sota oficializó la creación del frente “Defendamos Córdoba”, una alianza que la posiciona por fuera del cordobesismo tradicional liderado por Juan Schiaretti y Martín Llaryora. La inscripción se realizó a días del cierre de alianzas, y marca un punto de quiebre en la política provincial: por primera vez desde 1993, los apellidos Schiaretti y De la Sota podrían enfrentarse en una elección.
El nuevo espacio cuenta con el respaldo del Frente Grande de Córdoba y el Partido Laborista, y se presenta como una alternativa ciudadana frente al ajuste del gobierno nacional. En su spot de lanzamiento, la diputada apuntó contra el recorte de derechos, el desfinanciamiento de la salud y la educación, y el abandono de los sectores más vulnerables. “Defendamos Córdoba es para decir basta”, afirmó.
La movida generó incertidumbre en el oficialismo provincial. Aunque Schiaretti aún no confirmó si encabezará la lista del cordobesismo, en su entorno descartan cualquier acercamiento con De la Sota. La diputada, por su parte, se desmarcó del acompañamiento que el PJ cordobés dio a Javier Milei, y busca representar una oposición firme desde el Congreso.
El lanzamiento también tiene implicancias simbólicas: Natalia es hija de José Manuel De la Sota, fundador de Unión por Córdoba y socio político histórico de Schiaretti. La ruptura electoral entre ambos apellidos revive tensiones del pasado y podría reconfigurar el mapa político de la provincia.
Con esta jugada, De la Sota apuesta a consolidar un espacio propio, con eje en los derechos sociales y la autonomía provincial. Su candidatura podría captar votantes desencantados con el oficialismo y con el gobierno nacional, y abrir una nueva etapa en el peronismo cordobés.