18 de Abril de 2026
Internacionales / 06-08-2025

El plan de Evo Morales para el “día después” de las elecciones en Bolivia





El expresidente Evo Morales confirmó que no solo planea competir en las elecciones presidenciales de 2025 en Bolivia, sino que ya está trabajando en una estrategia para el “día después”, en caso de regresar al poder. Su objetivo es reorganizar el Estado desde el primer día, con una fuerte presencia de las organizaciones sociales que lo apoyan.

Morales aseguró que tiene listo un plan para reestructurar el aparato estatal, reducir lo que él denomina “la burocracia del enemigo” y garantizar la gobernabilidad con una base social movilizada. Su estrategia contempla una rápida toma de control institucional, respaldada por las federaciones campesinas, cocaleras y obreras que le siguen siendo leales.

El líder del MAS (Movimiento al Socialismo) sostiene que la actual administración de Luis Arce traicionó el proyecto popular iniciado en 2006, y que por eso debe ser reemplazada por un modelo más radical. Además, Morales no descarta una purga en los órganos de poder, para garantizar que “no queden funcionarios que respondan a la derecha”.

El exmandatario advirtió que el contexto regional es complejo, pero que Bolivia no debe depender de organismos internacionales ni de países vecinos. Su mirada apunta a una mayor autosuficiencia y a un retorno al nacionalismo económico, como parte de su promesa de “recuperar la revolución democrática y cultural”.

Aunque todavía no se oficializó su candidatura, Morales viene reforzando su presencia pública con discursos, entrevistas y giras por distintas regiones del país. Su entorno ya actúa como si estuvieran en campaña, y su base militante trabaja en la organización de actos y encuentros en todo el territorio.

El oficialismo, liderado por Arce y su vicepresidente David Choquehuanca, observa con recelo los movimientos de Morales, ya que teme una ruptura definitiva dentro del MAS. Las tensiones internas crecen y podrían derivar en una interna feroz o incluso en una división del espacio oficialista.

El “día después” del que habla Evo Morales es mucho más que una consigna: se trata de una estrategia política y simbólica que busca mostrar fortaleza antes de las urnas. A medida que se acercan las elecciones, el país se encamina a una disputa profunda entre dos versiones del mismo movimiento político, con posibles consecuencias institucionales a gran escala.

Diseño: Eplaxo