Máximo Kirchner, actual presidente del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, anunció que en los próximos días convocará elecciones internas para renovar la conducción provincial del PJ. La convocatoria se produciría entre fines de noviembre y diciembre, justo antes del cierre de listas para las legislativas provinciales.
El anuncio sucede en un contexto cargado de tensiones internas, ya que el cierre de listas para los comicios del 7 de septiembre dejó a varios sectores del peronismo en posiciones encontradas. Para muchos, esta elección interna aparece como la antesala de una verdadera competencia por el liderazgo de la fuerza.
En La Cámpora, el espacio que encabeza Kirchner, creen que esta instancia servirá para dirimir diferencias y consolidar un frente que apunte a sostener el poder peronista en la provincia. No obstante, en otros sectores del partido advierten que puede profundizar una fractura que arrastra desde hace tiempo.
Desde que asumió la presidencia del PJ bonaerense en diciembre de 2021, Kirchner ha buscado afirmar el control partidario, aunque de forma virtual debido a las restricciones por la pandemia durante ese proceso. Ahora, con un contexto electoral más caldeado, esa conducción se pone a prueba.
La convocatoria también pone en escena a otros referentes provinciales que podrían disputar postulaciones, lo que promete agitar aún más la interna. La proximidad de las elecciones hace que cualquier movimiento político adquiera una dimensión estratégica.
Esta pulseada interna revela la falta de un sucesor claro de Cristina Kirchner, cuyo liderazgo simbólico aún pesa en el peronismo. Ante esto, Máximo busca afirmarse como contendiente con respaldo territorial y político, tanto frente al kirchnerismo como al armado del gobernador Kicillof.
En resumen, se abre una nueva etapa en la que el peronismo bonaerense enfrentará su interna más decisiva desde 2021, en un momento en que las disputas electorales y las definiciones de poder se dan a pocos meses de las legislativas.