El Gobierno de Javier Milei logró este miércoles una victoria legislativa inesperada al sostener el veto presidencial a la ley que proponía un aumento del 7,2% en las jubilaciones y una suba del bono mensual de $70.000 a $110.000. La oposición, que había conseguido revertir el veto a la ley de emergencia en discapacidad horas antes, no logró reunir los dos tercios necesarios para insistir con la norma previsional. La diferencia estuvo en seis abstenciones estratégicas que inclinaron la balanza a favor del oficialismo.
Entre los que se abstuvieron se destacaron los cuatro diputados misioneros alineados con Carlos Rovira, líder del Frente Renovador de la Concordia, y la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal. También se sumó la entrerriana Marcela Antola, cercana al gobernador Rogelio Frigerio. Estas abstenciones, aunque no sumaron votos negativos, elevaron el umbral necesario para alcanzar los dos tercios, frustrando el intento opositor.
La sesión estuvo marcada por fuertes cruces y denuncias de presiones políticas. El diputado Fernando Carbajal acusó a gobernadores de “cambiar ATN por jubilados”, en referencia a supuestos acuerdos para recibir fondos a cambio de votos o abstenciones. “No sean crápulas”, lanzó desde su banca, mientras otros legisladores como Pablo Juliano cuestionaban la falta de coherencia de quienes habían habilitado el debate pero luego se abstuvieron.
El resultado final fue de 160 votos a favor de insistir con la ley, 83 en contra y 6 abstenciones. Aunque la mayoría apoyó el proyecto original, no se alcanzó el número requerido por la Constitución para rechazar el veto. Así, la decisión del Poder Ejecutivo quedó firme, y los jubilados no recibirán el aumento previsto por el Congreso.
Este desenlace representa un alivio para la Casa Rosada, que venía de sufrir un revés con la ley de discapacidad. Sin embargo, también deja expuesto el delicado equilibrio de fuerzas en el Congreso y la creciente tensión entre el oficialismo y los bloques provinciales. En las afueras del recinto, organizaciones sociales y jubilados protestaban, mientras adentro se tejía una de las maniobras parlamentarias más comentadas del año.