En una jornada marcada por la tensión política, Guillermo Francos se presentó en la Cámara de Diputados para brindar su tercer informe de gestión. La sesión, que se extendió por más de seis horas, estuvo atravesada por el escándalo de los audios del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo, y por la crisis sanitaria provocada por el fentanilo contaminado. Con 134 diputados presentes, el jefe de Gabinete enfrentó más de 1300 preguntas, aunque el foco estuvo puesto en las denuncias que salpican al corazón del Gobierno.
Francos defendió con firmeza a Karina Milei, mencionada en los audios de Spagnuolo, y aseguró: “Pegarle a Karina es pegarle al Presidente”. Además, vinculó al exfuncionario con la vicepresidenta Victoria Villarruel, en medio de la interna oficialista: “Spagnuolo es una persona cercana a Villarruel”. El ministro coordinador calificó las acusaciones como “maniobras de quienes ya no tienen lugar en la Argentina” y denunció una operación política en plena temporada electoral.
En su exposición, el jefe de Gabinete ratificó el rumbo económico del Gobierno y lanzó duras críticas al kirchnerismo: “No resulta para nada extraño que muchos de los protagonistas de esos cuestionamientos sean los mismos que nos dejaron al borde del abismo en 2023, con la hiperinflación a la vuelta de la esquina y el 57% de los argentinos hundidos en la pobreza”. También destacó que “bajo la premisa del déficit cero, hemos sentado las bases de un verdadero cambio de paradigma”.
Francos abordó la tragedia del fentanilo, que dejó casi un centenar de muertos, y aseguró que “el suceso está siendo investigado a partir de una denuncia iniciada por la ANMAT, donde el Ministerio de Salud impulsó la investigación y aportó pruebas”. En cuanto a la situación financiera de organismos como el INTI y el INTA, el informe presentado por Jefatura de Gabinete detalló aumentos presupuestarios y auditorías internas que validan el uso de fondos.
La sesión dejó en evidencia la creciente presión sobre el oficialismo, con pedidos de interpelación a Karina Milei y propuestas para crear una comisión investigadora. Mientras la oposición exige explicaciones, Francos se mostró desafiante: “Yo no me voy a ir”. Su intervención buscó blindar al círculo íntimo del Presidente y reafirmar el rumbo del Gobierno, en un contexto de escándalos que amenaza con escalar aún más.