En medio de una creciente preocupación por los accidentes registrados en la Ruta Nacional 3, el Gobierno nacional emitió un comunicado en el que atribuye los siniestros a la “negligencia de los conductores”, evitando hacer referencia directa al deterioro de la infraestructura vial. La declaración generó malestar entre vecinos, transportistas y dirigentes opositores, que señalan el abandono de la traza como principal causa de los episodios.
La Ruta 3, que conecta el sur bonaerense con el conurbano y la Ciudad de Buenos Aires, presenta tramos con baches profundos, banquinas desbordadas y señalización deficiente. En los últimos meses se registraron múltiples accidentes, algunos con víctimas fatales, lo que reactivó el reclamo por obras de repavimentación y mantenimiento.
Desde el Ministerio de Infraestructura, sin embargo, se deslizó que “la mayoría de los siniestros se deben a imprudencias al volante”, y se remarcó que “la responsabilidad primaria es de quienes conducen”. La frase fue interpretada como una forma de eludir la responsabilidad estatal en el mantenimiento de rutas nacionales.
Dirigentes de la oposición, como el diputado bonaerense Martín Rodríguez, cuestionaron la postura oficial. “Es inadmisible que el Gobierno le eche la culpa a los conductores cuando la Ruta 3 parece un campo minado. Hace años que no se invierte un peso en esa vía”, expresó en redes sociales.
Organizaciones vecinales y cámaras de transporte también se sumaron al reclamo. En un comunicado conjunto, exigieron “la inmediata intervención del Estado para garantizar condiciones mínimas de seguridad vial” y anunciaron una movilización para el próximo lunes en el cruce de Cañuelas.
Mientras tanto, los usuarios de la ruta siguen enfrentando riesgos cotidianos en una traza que, lejos de ser una vía estratégica para el desarrollo productivo, se ha convertido en símbolo del abandono vial. La polémica por las declaraciones oficiales promete escalar en los próximos días, en plena campaña electoral.