En la antesala de una nueva reunión con el presidente Javier Milei, Mauricio Macri volvió a marcar la agenda política con una definición clave: el PRO tendrá un candidato presidencial en 2027. El expresidente participó de un seminario en Chile, donde aseguró que su fuerza política “está más viva que nunca” y que cuenta con “cuatrocientos dirigentes que nadie tiene”.
Macri reconoció que, por el momento, la prioridad de su espacio es acompañar las reformas del Gobierno libertario, aunque advirtió que la gestión de Milei “necesita más músculo en la gestión y el diálogo”. En ese sentido, planteó que es necesario avanzar con una agenda “más agresiva” en materia de achicamiento del gasto público, baja de impuestos, desregulación y privatizaciones.
El líder del PRO también se refirió a su relación con Milei y destacó que mantiene un vínculo de diálogo directo con el Presidente. “Hoy la prioridad es apoyar ideas, y las ideas que impulsa el señor Milei son las correctas”, señaló, aunque dejó en claro que su partido no renuncia a la construcción de un proyecto propio de cara a las próximas elecciones.
La afirmación de Macri llega en un momento en que el PRO atraviesa un proceso de reconfiguración interna, tras haber sido desplazado del centro de la escena por el ascenso de La Libertad Avanza. Con esta declaración, el expresidente busca enviar un mensaje de cohesión hacia adentro de su fuerza y de vigencia hacia afuera.
De esta manera, Macri ratificó que el PRO no solo acompañará al Gobierno en el corto plazo, sino que también se prepara para disputar el poder en 2027 con un candidato propio, en un escenario político que ya empieza a perfilarse.