18 de Abril de 2026
Nacionales / 04-11-2025

Kicillof, La Cámpora y la batalla por el Presupuesto





Axel Kicillof enfrenta su mayor prueba política en la Legislatura bonaerense: el Presupuesto 2026 expone su frágil vínculo con La Cámpora y profundiza la interna con Cristina Kirchner.

El gobernador Axel Kicillof presentó el Presupuesto 2026 en la Legislatura bonaerense en un contexto de máxima tensión interna. La iniciativa, que incluye la Ley Fiscal Impositiva y un pedido de endeudamiento por más de 3.000 millones de dólares, se convirtió en el escenario donde se juega mucho más que números: se pone a prueba la cohesión del peronismo bonaerense y, sobre todo, el deteriorado vínculo entre el mandatario y La Cámpora, el espacio que responde a Cristina Fernández de Kirchner.

Una relación quebrada, pero aún funcional

Desde el entorno de Kicillof admiten que “la relación con el cristinismo está rota”, aunque insisten en que la convivencia política continuará. La presentación del Presupuesto fue un gesto institucional, con presencia de referentes camporistas como la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, quien no ocultó su malestar: “Me vine con un cuadernito para anotar todo porque quería ver números. Hay ítems, pero no del Fondo de Fortalecimiento para municipios”.

El gesto fue leído como una crítica directa a la falta de respuestas concretas a los reclamos de los intendentes kirchneristas, que ya habían trabado negociaciones anteriores como forma de “oposición interna”.

El Frente Renovador, árbitro de la disputa

En este escenario, el Frente Renovador de Sergio Massa aparece como actor clave para destrabar la votación. Desde la Gobernación destacan su rol articulador y su voluntad de evitar una ruptura total en la coalición. “Axel tiene que sacar el endeudamiento, si no su gestión se complica”, reconoció un funcionario del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que lidera el gobernador.

 Impacto en la interna con CFK

La derrota electoral del 26 de octubre agudizó las diferencias. Cristina Kirchner responsabilizó a Kicillof por el resultado, mientras que el gobernador pidió a su equipo no alimentar la disputa. Sin embargo, la tensión es inocultable. En actos públicos, los gestos de frialdad entre ambos sectores son evidentes: desde evitar aplaudir hasta el silencio estratégico.

El Presupuesto 2026 se convirtió así en el primer gran test de poder de Kicillof en esta nueva etapa. No solo busca aprobar leyes clave para su gestión, sino también consolidar un liderazgo autónomo dentro del peronismo bonaerense, sin romper del todo con el cristinismo.


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