El presidente Javier Milei tomó juramento esta tarde a Diego Santilli como nuevo ministro del Interior, en un acto realizado en el Salón Blanco de la Casa Rosada. La ceremonia contó con la presencia de la plana mayor del Gabinete, familiares y amigos del funcionario, además de dirigentes del PRO como Cristian Ritondo, que acompañaron la designación. La oficialización se concretó tras la publicación del Decreto 794/2025 en el Boletín Oficial, más de una semana después de que Milei anunciara el nombramiento por redes sociales.
La llegada de Santilli al Ministerio del Interior marca un movimiento político relevante: el “Colo” será el encargado de articular la relación con las provincias en un momento clave para el Gobierno. Su primera tarea inmediata será buscar consensos con los gobernadores para la aprobación del Presupuesto 2026, considerado fundamental para ordenar las cuentas públicas. Además, deberá preparar el terreno para el debate de las reformas laboral, fiscal y penal, previstas para febrero en el Congreso.
Fuentes cercanas al nuevo ministro adelantaron que, tras la jura, Santilli iniciará una gira federal para reunirse con mandatarios provinciales aliados y opositores. El objetivo es escuchar demandas locales, pero también instalar la agenda de la Casa Rosada en torno a las reformas estructurales que impulsa Milei. La estrategia busca mostrar apertura al diálogo y, al mismo tiempo, consolidar la presencia del oficialismo en el territorio.
El acto de asunción también tuvo un fuerte componente político interno. La presencia de figuras del PRO refuerza la idea de que Santilli será un puente entre el Gobierno libertario y sectores del macrismo, en un momento en que las alianzas parlamentarias resultan decisivas para avanzar con las leyes. Su rol como articulador político se perfila como uno de los más delicados dentro del gabinete, dado que deberá equilibrar las demandas de los gobernadores con la necesidad de sostener la agenda presidencial.
Los desafíos inmediatos de Santilli son claros: garantizar la aprobación del Presupuesto en diciembre, construir mayorías para las reformas en febrero y consolidar la relación con las provincias. Su gestión será observada de cerca tanto por el oficialismo como por la oposición, ya que el Ministerio del Interior es la cartera que define el pulso político del vínculo entre Nación y territorios.