El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, protagonizó un nuevo episodio de tensión con su equipo económico al amenazar al secretario del Tesoro, Scott Bessent, con “pegarle una patada en el culo” si no logra que la Reserva Federal avance en una baja de las tasas de interés.
La declaración se produjo durante un foro con inversores, donde Trump reiteró su malestar con el titular de la Reserva Federal, Jerome Powell, a quien acusó de “no alinearse con la política económica” de su gobierno. Según el mandatario, las tasas actuales son demasiado altas y frenan la reactivación económica.
Trump aseguró que “para ser honesto, me gustaría despedirlo”, en referencia a Powell, aunque reconoció que Bessent lo había desaconsejado. Sin embargo, el presidente no dudó en lanzar una advertencia directa a su secretario del Tesoro, a quien responsabilizó de no presionar lo suficiente para lograr un nuevo recorte.
La Reserva Federal ya redujo las tasas en dos oportunidades este año, en septiembre y octubre, con recortes de 25 puntos básicos. Trump, sin embargo, exige una tercera baja en diciembre para impulsar el consumo y la inversión.
El episodio refleja la creciente presión política sobre la autoridad monetaria y la tensión interna en el gabinete económico. Mientras Bessent había sido considerado “la voz de la razón” por evitar una destitución de Powell, ahora quedó en el centro de las críticas presidenciales.
La amenaza de Trump generó repercusiones inmediatas en los mercados y en el ámbito político, donde se cuestiona el impacto de sus declaraciones sobre la independencia de la Reserva Federal y la estabilidad institucional del gobierno.