02 de Junio de 2026
Economía / 16-12-2025

El FMI se impuso a Milei y lo obliga a comprar reservas





El giro en la estrategia económica genera preocupación por un posible impacto inflacionario.

El Gobierno de Javier Milei debió modificar su postura frente al Fondo Monetario Internacional (FMI) y aceptar la exigencia de acumular reservas en el Banco Central. La decisión marca un cambio respecto a lo que el propio Presidente había defendido semanas atrás, cuando aseguraba que comprar dólares era inflacionario porque empujaba el tipo de cambio. Ahora, bajo presión del organismo y de Wall Street, el Ejecutivo se ve forzado a adoptar una política que había descartado públicamente.

El acuerdo implica que las bandas cambiarias se ajustarán por inflación y que el Banco Central deberá intervenir para fortalecer sus reservas. El FMI considera que esta medida es indispensable para garantizar el cumplimiento de los compromisos de deuda externa y dar señales de estabilidad a los acreedores. Sin embargo, la medida genera inquietud en el mercado interno: la compra de dólares por parte del Central podría trasladarse a precios y acelerar la inflación.

El giro de Milei se produce en un contexto de fuerte presión financiera. Argentina enfrenta vencimientos por más de 57.000 millones de dólares en los próximos 18 meses, lo que explica la insistencia del FMI en que el país acumule reservas para afrontar esos pagos. La estrategia inicial de desdolarización quedó atrás y se abre un nuevo ciclo de endeudamiento y ajuste.

La decisión también expone tensiones políticas. Milei había hecho de su rechazo a la compra de reservas un argumento central en su discurso económico, incluso ridiculizando a quienes le pedían que lo hiciera. El cambio de rumbo, impuesto por el FMI, muestra los límites del dogma libertario frente a la realidad de la deuda y la necesidad de sostener la relación con los organismos internacionales.

El desenlace abre interrogantes sobre el impacto en la economía real. Si la acumulación de reservas se traduce en mayor presión sobre el dólar, el riesgo de un rebrote inflacionario es concreto. El Gobierno apuesta a que la disciplina fiscal y la confianza externa compensen ese efecto. Pero la tensión entre las exigencias del FMI y la dinámica interna de precios será, desde ahora, uno de los principales desafíos de la política económica argentina.

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