El desarrollo de Vaca Muerta atraviesa una nueva etapa: la expansión hacia mercados regionales. El gas neuquino ya cerró contratos de largo plazo con países vecinos, dejando atrás la lógica de envíos estacionales que históricamente caracterizó el vínculo energético argentino.
- Chile: Pluspetrol y Pan American Energy (PAE) avanzaron en acuerdos comerciales para abastecer al mercado chileno, aprovechando la infraestructura existente y la creciente demanda de energía.
- Uruguay: PAE formalizó un convenio con la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE) para suministrar gas natural desde Neuquén a través del Gasoducto Cruz del Sur, optimizando la generación eléctrica y reemplazando combustibles más costosos.
- Brasil: aparece como el principal interesado en recibir gas argentino mediante gasoductos bolivianos subutilizados, lo que permitiría aprovechar capacidad ociosa y abrir un nuevo canal de integración energética.
El salto regional se da en paralelo al proyecto de Gas Natural Licuado (GNL), que aún requiere al menos dos años para concretar su primera planta de licuefacción. Mientras tanto, la estrategia se centra en contratos inmediatos que consoliden la presencia de Vaca Muerta en el Cono Sur.
Analistas remarcan que la falta de infraestructura sigue siendo el principal límite para una expansión mayor. La construcción de nuevos gasoductos y plantas de procesamiento será clave para sostener el crecimiento y garantizar que el potencial del shale argentino se traduzca en exportaciones estables y competitivas.