La economía argentina volvió a tropezar en octubre. Según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) difundido por el Indec, la actividad se contrajo 0,4% respecto de septiembre, lo que marca el primer retroceso en cuatro meses. En la comparación interanual, el indicador mostró un crecimiento de 3,2%, pero los analistas advierten que el dato clave está en la dinámica reciente: la economía empieza a dar señales de agotamiento justo cuando el Gobierno necesita sostener expectativas de recuperación.
El organismo estadístico evitó hablar de recesión técnica gracias a una revisión al alza de los meses previos, pero el movimiento de fondo es otro. La serie desestacionalizada se mantuvo prácticamente plana y el retroceso mensual confirma que la actividad volvió a mostrar debilidad tras un tercer trimestre errático.
El mapa sectorial refuerza esa lectura:
- La intermediación financiera fue el rubro que más creció.
- La industria manufacturera y el comercio mostraron estancamiento.
- La construcción y el sector agropecuario tuvieron caídas, afectando el desempeño general.
La consultora ACM señaló que la economía “se amesetó” y que el retroceso de octubre refleja un agotamiento de la recuperación post-crisis de 2024. En paralelo, la incertidumbre electoral y las tensiones financieras previas a los comicios legislativos impactaron en la confianza de consumidores e inversores.
En lo que va del año, la actividad acumula una suba de alrededor del 5% frente a 2024, pero los analistas advierten que el desafío es sostener ese ritmo en un contexto de inflación persistente, caída del consumo y falta de inversión.
Dato clave: Octubre marcó una caída mensual del 0,4% en la actividad económica, la primera en cuatro meses, y encendió alertas sobre un posible estancamiento.