El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó este martes en su cuenta de Truth Social una imagen en la que aparece poniendo la bandera estadounidense en el territorio de Groenlandia.
En la foto, el mandatario aparece acompañado por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, con un cartel cerca que dice “GROENLANDIA - TERRITORIO DE ESTADOS UNIDOS EST. 2026”.
Por otro lado, Trump difundió otra imagen en la que se lo ve reunido con líderes europeos en el Despacho Oval, donde se ve un mapa detrás que muestra a Estados Unidos, Canadá, Groenlandia y Venezuela bajo la bandera estadounidense.
Además, Trump informó hoy en Truth Social que mantuvo una conversación telefónica con Mark Rutte, secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), sobre Groenlandia. "Como él expresó a todo el mundo, de manera muy clara, Groenlandia es imprescindible para la seguridad nacional y mundial. No hay vuelta atrás, ¡en eso todos estamos de acuerdo!".
La insistencia de Donald Trump en adquirir Groenlandia volvió a tensar la relación entre Estados Unidos y Dinamarca. El mandatario norteamericano reactivó su idea de “compra total” de la isla, un territorio autónomo con gran valor estratégico en el Ártico, y lo hizo acompañado de una medida de presión: la imposición de aranceles a ocho países europeos, entre ellos Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia.
La decisión de la Casa Blanca apunta a forzar un escenario de negociación en torno a Groenlandia, que Trump considera clave para la seguridad nacional de Estados Unidos frente al avance de Rusia y China en la región. La isla, con apenas 58.000 habitantes, concentra recursos minerales y una ubicación privilegiada para el control de rutas marítimas en el Ártico, lo que la convierte en un objetivo geopolítico de primer orden.
Dinamarca rechazó de manera categórica la posibilidad de vender Groenlandia, calificando la propuesta como “inaceptable”. El gobierno de Copenhague, junto con las autoridades locales de la isla, reafirmó su autonomía y cuestionó la estrategia de presión comercial de Washington. Los países europeos afectados también manifestaron su preocupación por el impacto de los aranceles y advirtieron que la medida pone en riesgo la cooperación dentro de la OTAN.
Analistas internacionales señalan que la ofensiva de Trump abre tres posibles escenarios: una compra negociada, un acuerdo de explotación de recursos o, en el extremo, una anexión militar. En cualquier caso, la tensión diplomática ya es evidente y la disputa por Groenlandia se perfila como uno de los capítulos más delicados de la política internacional en 2026.