18 de Abril de 2026
Internacionales / 02-02-2026

Histórico revés: los republicanos pierden Texas tras 36 años de hegemonía





En una elección especial en el Distrito 9, la candidata republicana respaldada por Donald Trump fue derrotada por 14 puntos. El ex presidente había ganado allí por 17 en 2024. El resultado marca un quiebre histórico en un bastión conservador y coincide con el malestar social por las políticas migratorias y la caída en las encuestas económicas.

El Partido Republicano sufrió un golpe inesperado en Texas, donde perdió por primera vez en más de tres décadas un distrito considerado seguro. La elección especial en el Distrito 9 terminó con la victoria demócrata, que se impuso por 14 puntos de diferencia y quebró una hegemonía que se mantenía desde mediados de los años 80.

El contraste con los comicios presidenciales de 2024 es contundente: en esa misma circunscripción, Donald Trump había obtenido una ventaja de 17 puntos frente a Joe Biden. Dos años después, el retroceso republicano refleja un cambio profundo en el electorado texano, tradicionalmente alineado con el conservadurismo.

El resultado se dio en un contexto de creciente tensión política. En las semanas previas, se multiplicaron las marchas de repudio contra el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), cuestionado por sus operativos en comunidades latinas. La protesta social, sumada a la percepción negativa sobre la economía, debilitó la campaña republicana y erosionó la base de apoyo de Trump.

Fuentes periodísticas señalaron que la derrota encendió alarmas en la Casa Blanca y en la dirigencia republicana. El propio Trump calificó el resultado como “un llamado de atención” y convocó a su equipo a revisar la estrategia electoral de cara a las presidenciales de 2028. La pérdida de Texas, aunque parcial, golpea la narrativa de fortaleza que el ex presidente buscaba sostener.

Los demócratas celebraron el triunfo como una señal de que el mapa político puede reconfigurarse incluso en los bastiones más sólidos del conservadurismo. “Texas ya no es impenetrable”, declaró la candidata ganadora, quien prometió representar a las comunidades afectadas por las políticas migratorias y económicas del actual gobierno.

El desenlace en el Distrito 9 abre un nuevo escenario para la política estadounidense. La derrota republicana en Texas, tras 36 años de hegemonía, no solo tiene un valor simbólico: también anticipa un ciclo electoral más competitivo y con mayor incertidumbre para Trump y su partido.

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